Los Sistemas Inteligentes de Transporte podrían utilizar cámaras, sensores y análisis de datos para detectar incidentes y mejorar la gestión del tránsito. En Perú, el corredor Lima–Callao–Chancay será el primer caso de estudio para evaluar cómo aplicar estas tecnologías.

2 Sep 2026 | 16:32 h
Karla Morales
La tecnología empieza a ocupar un papel cada vez más importante en la gestión de las carreteras. Los Sistemas Inteligentes de Transporte (ITS) permiten utilizar sensores, cámaras, redes de comunicación y herramientas de análisis para conocer qué ocurre en una vía y responder con mayor rapidez ante problemas como accidentes, congestión o emergencias.
En el Perú, el corredor Lima–Callao–Chancay será un caso concreto para analizar cómo podrían aplicarse estas soluciones. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) inició un estudio de factibilidad que comprende 133,2 kilómetros de esta ruta y que permitirá determinar qué herramientas podrían utilizarse y bajo qué condiciones.
La idea de un sistema inteligente es que la carretera genere información constantemente. Cámaras y sensores pueden recopilar datos sobre las condiciones de circulación, mientras que las redes de comunicación permiten trasladar esa información hacia un centro donde pueda ser analizada.
A partir de estos datos, se podrían evaluar soluciones para:

El MTC inició el estudio que servirá como hoja de ruta para evaluar futuras inversiones en tecnología aplicada al transporte y la infraestructura vial
El corredor Lima–Callao–Chancay funciona como un caso relevante porque concentra el transporte de personas y mercancías y cumple un papel estratégico para la logística del país. La ruta conecta tres puntos importantes para el movimiento de pasajeros y carga: el Megapuerto de Chancay, el Puerto del Callao y el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez.
Al mismo tiempo, este eje enfrenta desafíos relacionados con la congestión, la seguridad vial, la gestión del tránsito y la atención de emergencias. Por ello, estudiar cómo la tecnología podría contribuir a resolver estos problemas permitirá evaluar su utilidad en una situación concreta.
Todavía no. El proyecto se encuentra en una etapa de estudio de factibilidad, por lo que aún no existe una implementación general de estos sistemas en los 133,2 kilómetros evaluados.
El estudio deberá determinar las condiciones técnicas, operativas, económicas y financieras necesarias para una eventual implementación. Cuenta con apoyo técnico del Gobierno de Corea y se estima que estará concluido en julio de 2027.
Por ello, el uso de inteligencia artificial o herramientas de análisis debe entenderse como parte de las soluciones tecnológicas que podrían evaluarse, y no como una tecnología que ya esté funcionando en toda la ruta.

Perú y Corea colaboran en la evaluación de nuevas tecnologías para mejorar la seguridad vial y la gestión del tránsito.
El corredor Lima–Callao–Chancay es un caso de estudio que podría servir para definir un modelo aplicable posteriormente en otros puntos del país. El objetivo es contar con una hoja de ruta para futuras inversiones en tecnología aplicada al transporte y la infraestructura vial.
En paralelo, el MTC formula un proyecto de inversión pública para incorporar servicios de Sistemas Inteligentes de Transporte en más de 10.000 kilómetros de la red vial nacional, con acompañamiento técnico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
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