La inteligencia artificial avanza hacia sistemas cada vez más autónomos, pero la ONU advierte que también podría generar riesgos para derechos humanos, servicios esenciales e infraestructuras críticas. Conoce qué podría pasar y por qué Naciones Unidas pide actuar con urgencia.

14 Sep 2026 | 17:33 h
Karla Morales
La inteligencia artificial podría dejar de ser solo una herramienta tecnológica para convertirse en un factor capaz de afectar servicios esenciales, derechos humanos e infraestructuras críticas. Ante el avance acelerado de sistemas cada vez más autónomos, la ONU pidió actuar con urgencia para reducir los riesgos que podrían alcanzar a millones de personas.
Una de las principales preocupaciones está relacionada con la IA agéntica, una tecnología capaz de ejecutar tareas y tomar decisiones con mayor autonomía. Para el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, un fallo en estos sistemas podría tener consecuencias que vayan mucho más allá de una aplicación que deja de funcionar. El problema aparece cuando la IA interviene en servicios de los que depende la población. Según la advertencia de Naciones Unidas, podrían producirse:
Por ello, el debate ya no se limita a qué tan avanzada puede llegar a ser esta tecnología, sino también a qué ocurre cuando un sistema con mayor autonomía toma una decisión incorrecta o presenta un fallo.
La advertencia de la ONU también abarca derechos fundamentales. Türk sostuvo que el desarrollo acelerado de sistemas de IA podría amenazar derechos como la vida, alimentación, privacidad, salud y seguridad. El funcionario señaló que la carrera por crear sistemas cada vez más avanzados representa un salto hacia mayores riesgos y advirtió que sus consecuencias podrían alcanzar tanto a las generaciones actuales como a las futuras. En ese escenario, la inteligencia artificial podría convertirse en un problema que trascienda el ámbito tecnológico y tenga consecuencias sociales y humanas.
Otro punto de preocupación está relacionado con los conflictos armados. Türk afirmó que la IA ya está acelerando este tipo de enfrentamientos y reduciendo las salvaguardias frente al posible uso de armas de destrucción masiva.
Esto añade una dimensión de seguridad internacional al debate: mientras aumentan las capacidades de los sistemas de IA, también crece la necesidad de establecer límites sobre cómo pueden utilizarse.
Frente a este escenario, Türk pidió a los gobiernos y a las empresas tecnológicas trabajar de manera urgente en espacios multilaterales para establecer reglas basadas en el derecho internacional y los derechos humanos. "Estamos al borde de un cambio irreversible", advirtió el funcionario, quien también sostuvo que ningún país puede gobernar esta tecnología por sí solo ni una empresa debería decidir qué riesgos debe aceptar el mundo. La propuesta de Naciones Unidas apunta, por tanto, a que el desarrollo tecnológico avance acompañado de reglas que permitan proteger a las personas y sus derechos fundamentales.
Si te interesó esta nota sobre los riesgos de la inteligencia artificial, te puede interesar conocer cómo avanza la regulación de esta tecnología y qué medidas se plantean para hacer frente a sus posibles impactos en Perú Conectado.