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14 Sep 2026 | 11:23 h
La violencia en Condorcanqui motivó que el MIMP articule un frente multisectorial para frenar la impunidad y acelerar la atención a las víctimas en Amazonas.
La violencia en Condorcanqui, provincia de la región Amazonas, se ha convertido en una prioridad nacional por el aumento de agresiones contra mujeres, niñas, niños y adolescentes. Ante este escenario, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) lidera una respuesta multisectorial para frenar la impunidad, fortalecer la protección y garantizar justicia para las víctimas.
Este lunes 14 de septiembre, la sede del MIMP en Lima fue el escenario de la sesión de la Comisión Multisectorial de Alto Nivel (CMAN). Este importante espacio reúne a los titulares de nueve carteras ministeriales, además de representantes del Poder Judicial, el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo.
La titular del sector, Mara Seminario, enfatizó que esta cita busca concretar mecanismos viables para proteger a las mujeres y niñas de Condorcanqui, Amazonas, cuyas cifras de violencia sexual y familiar son alarmantes. Desde el inicio de la actual gestión, este es el primer encuentro de esta magnitud con el gabinete, marcando un claro compromiso de acercar los servicios del Estado y asegurar que las víctimas no solo reciban atención, sino que vivan libres de impunidad.
La urgencia de esta intervención multisectorial se sostiene en datos duros del propio MIMP. Entre enero y julio de este año, los servicios del Programa Nacional Warmi Ñan atendieron 556 casos de violencia contra las mujeres, los integrantes del grupo familiar y violencia sexual en la provincia de Condorcanqui.
Lo más preocupante es que el 62,6% de estas denuncias involucra directamente a niñas, niños y adolescentes. Ante esta realidad, la ministra fue enfática al señalar que las comunidades más vulnerables necesitan acciones reales de protección y justicia digna, exhortando a que la situación de esta provincia no sea utilizada como un instrumento político, sino atendida con la seriedad y prioridad que merece.
Se recorrió la región Lambayeque para supervisar de manera directa las condiciones de los centros de acogida, los servicios rurales y los Centros de Emergencia Mujer y Familia, como los ubicados en Pomalca y en la Comisaría Campodónico de Chiclayo.
Durante estas visitas de campo, la autoridad recogió las principales necesidades de las y los usuarios y las inquietudes del personal operativo. Este despliegue forma parte de un nuevo modelo de gestión basado en tres pilares fundamentales: proteger a tiempo, cuidar con dignidad y fomentar la autonomía económica, demostrando que la lucha contra la violencia se construye tanto con decisiones políticas de alto nivel como con presencia constante en el territorio.
La atención a estas situaciones también plantea la necesidad de reforzar la prevención y protección de niñas, niños y adolescentes en otros espacios. En esa línea, el Estado viene impulsando acciones para enfrentar la violencia que afecta a estudiantes y fortalecer entornos donde puedan desarrollarse con mayor seguridad.