Por: Zetti Gavelán, vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) ,Cobre y oro: los metales que marcan un nuevo ciclo sin retorno ,Por décadas, los precios de los metales han seguido un comportamiento cíclico: momentos de auge, seguidos por períodos de caída. Sin embargo, lo que estamos viviendo hoy parece romper esa regla histórica. Los principales metales del portafolio peruano —cobre, oro, plata y hierro— muestran una tendencia sostenida al alza que redefine el panorama de la minería y los desafíos del país para aprovechar esta nueva ola. En el último año, el precio del cobre llegó a bordear los US$ 5 la libra, una cifra que no es inédita, pero sí significativa en su permanencia. Si observamos los últimos cinco años, el promedio ronda los US$ 4, un nivel históricamente alto. Tradicionalmente, los ciclos del cobre duraban unos siete años, pero desde el año 2020 los precios se han estabilizado en niveles elevados. Esta nueva normalidad plantea oportunidades, pero también evidencia la necesidad de actuar con rapidez para desarrollar los proyectos en cartera y sacar provecho a la tendencia. Hoy, el Perú produce entre 2.7 y 2.8 millones de toneladas de cobre anuales. Sin embargo, más del 70% de los proyectos mineros en cartera corresponde al metal rojo, lo que demuestra su potencial de expansión. Todo dependerá de la velocidad con la que el país sea capaz de desarrollar proyectos, concretar inversiones, destrabar permisos y fortalecer su competitividad., La transición energética redefine el mercado En los últimos 30 años se han registrado tres grandes ciclos de precios de los metales, pero hoy no se avizora una nueva caída. Los analistas coinciden en que, por lo menos en los próximos 10 años, los precios del cobre mantendrán una tendencia alcista. La razón es clara: la transición energética global. El cobre es esencial para electrificar el mundo y la demanda podría crecer entre dos y tres veces en las próximas décadas. Lo mismo ocurre con el hierro, otro metal clave. Aunque a menudo se le asocia con la construcción tradicional, el hierro es fundamental para fabricar el acero que sostiene las energías renovables. Instalar un parque eólico o fotovoltaico requiere hasta tres veces más acero que una planta de energía convencional. En el año 2000, el Perú producía 2.8 millones de toneladas de hierro; hoy supera los 13 millones, un crecimiento de más del 500% en un cuarto de siglo., La competencia regional Uno de los factores que hoy marca la agenda minera es la competencia regional por atraer capitales para el desarrollo de proyectos mineros. Si bien nuestro principal competidor sigue siendo Chile, tenemos ahora 2 actores adicionales, Ecuador y Argentina. En el caso Argentino en particular, a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el gobierno de Javier Milei ha logrado reactivar el interés por su minería, alcanzando compromisos ya declarados de inversión por más de US$ 34 mil millones. Este giro argentino es una señal clara para el Perú: la competencia por capital se orienta hacia los países que ofrecen seguridad jurídica, predictibilidad y condiciones fiscales competitivas. En ese contexto, avanzar en reformas que simplifiquen la tramitología y fortalezcan los incentivos resulta indispensable para mantener el liderazgo regional.,El otro rostro del auge: minería ilegal, Si bien los altos precios del oro y la plata benefician a la minería formal, también son un poderoso incentivo para la expansión de la minería ilegal e informal. Esta actividad mueve una economía gigantesca y genera graves impactos ambientales y sociales. El desafío del Estado es monumental: ¿cómo integrar a los mineros informales sin vulnerar principios como la propiedad minera y la seguridad jurídica? El auge de los metales preciosos, como el oro, hace prever que la minería ilegal no disminuirá; al contrario, tenderá a expandirse. Por eso, el gran reto está en diseñar una política integral que combine fiscalización, incentivos de formalización, control territorial y alternativas económicas sostenibles, lo que pondrá a prueba la capacidad del Estado en consolidar una genuina agenda de desarrollo sostenible en las zonas afectadas por la minería ilegal e informal como un primer paso de progreso para el país. El Perú enfrenta, una vez más, un punto de inflexión. Los precios de los metales seguirán altos, impulsados por la demanda global de una economía más limpia y electrificada. Pero capitalizar esta oportunidad requerirá más que optimismo: demandará visión de Estado, agilidad en la gestión de permisos, seguridad para las inversiones y una estrategia firme contra la informalidad. El nuevo ciclo de los metales ya comenzó —solo que esta vez, todo indica que no tendrá una caída previsible., El incremento en el valor de metales como el oro sugiere que la minería ilegal seguirá en expansión ,Exploración minera en 2025: cifras que invitan a reflexionarAsí se prepara proEXPLO 2026: líderes y expertos trazan la ruta hacia una minería más sostenibleTercerización y fiscalización: así se redefine el escenario laboral minero energético