La situación actual, el estrés del trabajo y el transcurso monótono del día a día puede llegar a causar desgaste emocional y cansancio físico en la mayoría de los usuarios. Sin embargo, son pocos los que toman conciencia de ello y buscan apoyo en especialistas o personas de confianza; dando como resultado situaciones más graves como la ansiedad.,De acuerdo con estimaciones de EsSalud—en lo que va del año—se han atendido a más de 50 mil personas por cuadros de ansiedad. A diferencia del estrés, la ansiedad se caracteriza por una preocupación constante y anticipada por situaciones que, incluso, ya no están presentes.,PUEDES VER: Bono Canon en Arequipa: ¿quiénes reciben las casas financiadas con el canon minero?,Cómo identificar la ansiedad,En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, esta fecha recuerda la importancia del cuidado del bienestar emocional, así como también reconocer los primeros signos de alerta para ser atendidos.,La ansiedad se distingue del estrés por su persistente preocupación. Fuente: Shutterstock.,“El estrés sostenido y/o mal gestionado aumenta el riesgo de experimentar episodios de ansiedad, afectando la salud física, la vida personal y el rendimiento laboral. Las personas que lo padecen tienden a sobrepensar, imaginar escenarios catastróficos y experimentar síntomas como opresión en el pecho, nudo en la garganta, temblores, adormecimiento, calambres, dificultad para respirar, palpitaciones e incluso la sensación de estar sufriendo un infarto”, explica Laura Campos, Psicóloga del Centro Médico de La Positiva Seguros.,PUEDES VER: PERUMIN37: ¿se reducirán por fin las diferencias entre hombres y mujeres en la minería?,Consejos para manejar la ansiedad,Como respuesta, la especialista comparte cinco recomendaciones claves y prácticas para poder manejar la ansiedad. ¡Eso sí! Aunque no reemplaza la atención de un médico profesional, es un primer paso para tener fortalecer la salud mental.,Se advierte que puede llevar a síntomas como palpitaciones y dificultad para respirar. Fuente: Shutterstock.,Conócete: Evalúa los momentos en que sientas más tensión; eso te ayudará a descubrir patrones. Ante ello, planifica estrategias de afrontamiento, como escuchar música relajante o practicar respiración consciente.Journaling: Tómate unos minutos al día a plasmar en un cuaderno lo que piensas y sientes: desde miedos y pensamientos recurrentes hasta logros y agradecimientos.Pensamientos positivos: La ansiedad suele alimentarse de pensamientos catastróficos repetitivos (“no voy a poder”, “todo saldrá mal”). Un ejercicio útil es escribirlas y cuestionarlas.Redes de apoyo: Cuenta con un círculo de confianza. Conversa con familiares, amigos o grupos de interés para compartir preocupaciones. Programa encuentros semanales, incluso virtuales, para disminuir la sensación de aislamiento y reforzar tu bienestar.Espacio de trabajo: Mantén tu espacio de trabajo y descanso organizados, con buena ventilación e iluminación natural, para generar una sensación de control y calma.