La ruptura del gasoducto de Camisea, ocurrida el 1 de marzo de 2026, interrumpió el suministro de gas natural para gran parte de Lima y generó impactos en el sistema energético nacional. De acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), se trató de una de las emergencias más significativas registradas en el sector durante las últimas décadas, poniendo en evidencia la importancia de fortalecer la planificación energética del país.,Cuatro meses después del incidente, el Ejecutivo presentó un proyecto de Decreto Supremo de Planificación Energética Nacional, que busca institucionalizar herramientas de planificación de largo plazo para reducir la incertidumbre regulatoria, anticipar riesgos y brindar mayor seguridad al abastecimiento energético.,Exploración e inversión, retos para garantizar el abastecimiento,Durante la presentación de la propuesta, el exministro Ángelo Alfaro Lombardi señaló que la emergencia representó un punto de inflexión para el sector energético. En la misma línea, Enrique Soto Ruiz, jefe del Gabinete del MINEM, sostuvo que entre 2021 y 2025 solo se realizaron tres perforaciones exploratorias, una cifra considerablemente menor a la registrada en años anteriores.,Según indicó, fortalecer la exploración y ofrecer reglas claras para las inversiones resulta clave para mejorar la competitividad del sector y asegurar el abastecimiento de energía que requiere el crecimiento económico del país.,De acuerdo con Perupetro, el Perú cuenta con un potencial estimado de 46,2 billones de pies cúbicos (BPC) de recursos prospectivos de gas natural, además de 146 áreas que actualmente no cuentan con contratos vigentes, lo que representa oportunidades para futuras inversiones.,Permisos y distribución siguen entre los principales desafíos,El proceso para desarrollar nuevos proyectos también enfrenta retos administrativos. Reportes del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) indican que algunos permisos ambientales pueden extenderse por encima de los plazos previstos, lo que retrasa el desarrollo de nuevas reservas y la generación de ingresos por canon para las regiones.,Al mismo tiempo, la masificación del gas natural continúa siendo un desafío. Actualmente, la mayor parte de la infraestructura de distribución se concentra en Lima, mientras iniciativas como Siete Regiones y la Extensión al Sur buscan ampliar el acceso al recurso en otras zonas del país, según información del MINEM.,Planificación energética de largo plazo,La propuesta normativa plantea la elaboración de un Plan Energético Integrado de Largo Plazo, acompañado de estudios prospectivos y balances periódicos que permitan anticipar escenarios y orientar las decisiones de inversión pública y privada. El documento permanecerá en consulta pública durante 20 días para recibir aportes de ciudadanos y empresas.,Durante el primer trimestre de 2026, el sector hidrocarburos aportó US$240 millones al Estado, de acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). En ese contexto, especialistas consideran que fortalecer la planificación, impulsar la exploración y agilizar el desarrollo de proyectos serán aspectos relevantes para mejorar la seguridad energética y la competitividad del país.,La planificación del sistema energético, el desarrollo de nuevas reservas y la ampliación de la infraestructura de distribución continúan siendo temas centrales para el futuro del sector. Conoce más análisis y reportajes sobre la inversión y su impacto en la economía