Fiscalías logran más de 800 condenas y destruyen 22 mil bienes de la minería ilegal en 2025La lucha contra la depredación de los recursos naturales en el Perú cerró el 2025 con cifras contundentes que reflejan una intensificación en la estrategia estatal. Las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental (FEMA) informaron que, entre enero y noviembre de este año, lograron obtener 812 sentencias condenatorias a nivel nacional, marcando un hito en la persecución penal de delitos como la minería ilegal, la tala indiscriminada y el tráfico de fauna silvestre. Este resultado es producto de una estrategia de fiscalización permanente que incluyó el despliegue de 330 acciones conjuntas lideradas por el Ministerio Público, en estrecha coordinación con la Policía Nacional y el Ejército del Perú.
El frente más combativo durante el 2025 fue sin duda la minería ilegal, una actividad que devasta ríos y bosques tanto en la Amazonía como en la sierra liberteña. Según el reporte oficial, las autoridades lograron la destrucción de 22,276 bienes utilizados para la extracción ilícita, golpeando directamente la capacidad operativa de estas mafias. Entre la maquinaria inutilizada figuran dragas, motores, generadores eléctricos, cargadores frontales y campamentos mineros completos, cortando así la cadena logística de estas organizaciones criminales que operan al margen de la ley.
Un foco de atención prioritario fue el distrito de Pataz, en la región La Libertad, una zona convulsionada por la violencia asociada a la extracción de oro. En esta jurisdicción, las interdicciones permitieron resultados significativos que incluyeron la destrucción de 6,158 sacos de material aurífero y la incautación de un arsenal de insumos peligrosos, tales como 5,032 detonadores ensamblados y 1,622 cartuchos de dinamita. Además, se inutilizaron más de 2,000 baldes de combustible, 12 zarandas y 56 carros mineros, desmantelando la infraestructura que permitía la explotación ilícita a gran escala en dicho distrito.
La defensa del patrimonio forestal también arrojó números importantes en este balance anual. A través de 345 diligencias preventivas, las fiscalías lograron incautar un total de 131,641 metros cúbicos de madera de origen ilegal, así como 168 toneladas de carbón vegetal, frenando el avance de las mafias madereras. Paralelamente, el drama del tráfico de fauna silvestre quedó evidenciado en las 206 operaciones de rescate realizadas durante el año. Si bien las autoridades lograron recuperar 1,292 especímenes vivos, también se toparon con un escenario macabro al hallar más de 5,000 vestigios de animales taxidermizados o fragmentados, incluyendo cabezas de anacondas, pieles de cocodrilos, caparazones de tortugas y monos disecados, todos destinados al mercado negro.
Finalmente, las acciones de control se extendieron al litoral peruano, donde se ejecutaron 163 operativos contra la pesca ilegal. Estas intervenciones resultaron en la incautación de 167 toneladas de recursos hidrobiológicos que eran extraídos sin respetar vedas o tallas mínimas. Con estos resultados globales, la Coordinación Nacional de las FEMA reafirmó su compromiso de continuar fortaleciendo la persecución penal para salvaguardar la biodiversidad y el desarrollo sostenible del país frente al avance de las economías ilícitas.