Ecosistemas hídricos superaron puntos de inflexión por sequíasMuchos ríos, lagos, acuíferos, humedales y glaciares han superado sus puntos de inflexión y no pueden recuperar sus valores de referencia anteriores, con consecuencias para miles de millones de personas, advirtió la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Así lo señaló el Instituto de la Universidad de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud, a través de un informe en el que concluye que existe una nueva realidad hídrica y pide un replanteamiento en la agenda mundial del agua, en el que se pase de la gestión de crisis a la gestión de quiebras.
El estudio, que se ha publicado antes de una reunión de alto nivel en Senegal para preparar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2026, asegura que el mundo vive por encima de sus recursos hídricos y el ciclo global del agua ha traspasado su límite planetario seguro.
El planeta se encuentra en un estado de bancarrota hídrica global, en el que el uso y la contaminación del agua a largo plazo han superado los flujos renovables y los límites de agotamiento seguros, por lo que partes del sistema ya no pueden recuperar, de forma realista, sus niveles previos de funcionamiento.
«Este informe revela una verdad incómoda: muchas regiones están viviendo por encima de sus medios hidrológicos y muchos sistemas hídricos críticos ya están en bancarrota», ha afirmado el autor principal del informe y director de la institución, Kaveh Madani.
El estudio afirma que muchas sociedades no solo han gastado en exceso el agua que ingresan cada año procedente de ríos, suelos y nieve acumulada, sino que también han agotado sus reservas a largo plazo en acuíferos, glaciares, humedales y otros depósitos naturales, lo que ha dado lugar a una pérdida irreversible de biodiversidad.
«Estos sistemas están interconectados a través del comercio, la migración, las retroalimentaciones climáticas y las dependencias geopolíticas, por lo que el panorama de riesgo global se ha alterado fundamentalmente», ha asegurado Madani.
Como se sabe, Casi tres cuartas partes de la población mundial vive en países con inseguridad hídrica o inseguridad hídrica crítica. De hecho, alrededor de 2.200 millones aún carecen de agua potable segura, 3.500 millones no tienen saneamiento seguro y casi 4.000 millones se enfrentan a una grave escasez de agua durante al menos un mes al año.
El panorama para la biodiversidad no es mejor, ya que las aguas superficiales y los humedales se están reduciendo a gran escala, al igual que las aguas subterráneas, las reservas ocultas y la masa glaciar.
Más de la mitad de los grandes lagos del mundo han perdido agua desde la 1990 y, en las últimas cinco décadas, se han disipado aproximadamente 410 millones de hectáreas de humedales naturales, el equivalente a la superficie de la Unión Europea (UE), con una pérdida de servicios valorada en más de 5,1 billones de dólares.
Entre los puntos críticos, el informe menciona el alto estrés hídrico en Oriente Medio y el Norte de África, los descensos de los niveles de aguas subterráneas en el sur de Asia o las promesas excesivas de agua en el suroeste de Estados Unidos.