Ecologistas rechazan complejo hotelero en isla paradisiacaOrganizaciones ecologistas y público en general vienen protestando contra la pronta ejecución de un megaproyecto en la isla de Sazan, una de las últimas islas que se mantienen en su estado en el Mediterráneo.
Los defensores del espacio pidieron al Gobierno de dicho país la paralización de la obra, desarrollada por el yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, denunciaron los indignados.
El año pasado, Jared Kushner y su esposa, Ivanka Trump, desataron la polémica al revelar planes para transformar la isla deshabitada de Sazan en un destino turístico para la élite. Los planes de Affinity Global Development para arrasar la zona natural y abrir paso a un complejo de lujo recibieron luz verde del primer ministro de Albania, Edi Rama, el pasado enero.
Se estima un coste de alrededor de 1.400 millones de euros, posible gracias a la polémica Ley 21/2024, que permite construir hoteles de cinco estrellas en cualquier lugar del país, incluso en áreas naturales protegidas.
Antaño sede de una base militar, Sazan es una de las últimas islas sin desarrollar del Mediterráneo, rodeada por el Parque Nacional Marino de Karaburun-Sazan y refugio clave para algunas de las especies marinas más amenazadas del planeta.
En una carta dirigida a Rama y al ministro de Medio Ambiente, Sofjan Jaupaj, un grupo de organizaciones ecologistas de 28 países ha instado al Gobierno a paralizar cualquier decisión que impulse el proyecto. Ocurre apenas una semana después de que se viera a Ivanka Trump cenando con Rama junto a un equipo de arquitectos.
Entidades como la Protección y Preservación del Entorno Natural en Albania (PPNEA) y el Centro Mediterráneo de Seguimiento Ambiental (MedCEM) advierten de que el desarrollo previsto conllevaría intervenciones sobre una superficie de 45 hectáreas en Sazan, lo que suscita "serias preocupaciones" por su impacto ambiental.
Sazan está rodeada por el Parque Nacional Marino y sus aguas están designadas como Área Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM). El mar que rodea Sazan ofrece hábitats valiosos y esenciales para especies amenazadas como la foca monje del Mediterráneo, mientras que las praderas submarinas de posidonia cercanas son fundamentales para la biodiversidad y el clima.
"La construcción de un complejo de lujo, con intervenciones de infraestructura a gran escala como tráfico marítimo, carreteras y sistemas de saneamiento, supone una amenaza grave para estos hábitats frágiles", recoge la carta.