inforegion

Los delfines de río como termómetro de la salud de los humedalesLos delfines de río como termómetro de la salud de los humedales
29 Ene 2026 | 16:43 h

Los delfines de río como termómetro de la salud de los humedales

En la inmensidad de la Amazonía, la salud de los ecosistemas tiene un indicador viviente que va más allá de las mediciones químicas del agua: el delfín de río. Con motivo del Día Mundial de los Humedales, la comunidad científica y ambientalista ha puesto el foco en la importancia crítica de la conectividad fluvial, señalando a estos cetáceos como los grandes reveladores del estado de conservación de los ríos y bosques inundables.

Los humedales amazónicos —que en el Perú incluyen ríos, lagunas, cochas y llanuras aluviales— funcionan como un sistema circulatorio único. Sin embargo, este equilibrio es frágil. Las actividades humanas que ocurren río arriba, como la deforestación, la construcción de infraestructura sin la debida planificación o la alteración artificial de los caudales, generan impactos devastadores río abajo. Al tratarse de una sola cuenca hidrográfica, lo que afecta a la cabecera termina degradando la vida en las zonas bajas.

Es en este escenario donde el delfín de río juega un rol fundamental. Su capacidad para desplazarse libremente a lo largo de los cauces es la evidencia física de que los corredores biológicos están intactos. Cuando estos corredores se interrumpen o fragmentan, los delfines desaparecen, lanzando la primera señal de alerta sobre el deterioro de los humedales y, por ende, de los servicios que estos prestan, como la regulación del agua y el soporte a la pesca local.

Un mandato internacional

La relevancia de esta especie ha escalado a la política global. En el año 2025, la Convención Ramsar marcó un hito al adoptar la Resolución XV.21. Este documento reconoce oficialmente a los delfines de río como indicadores de la salud de los humedales, estableciendo que su conservación no es solo un tema de protección de fauna, sino una condición vinculada estrechamente al uso sostenible de los ecosistemas de agua dulce.

En el Perú, esta directriz cobra especial vigencia. El país posee 14 Humedales de Importancia Internacional (Sitios Ramsar), dos de los cuales son gigantes amazónicos: la Reserva Nacional Pacaya Samiria y el Complejo de humedales del Abanico del río Pastaza. Ambos territorios albergan poblaciones clave de delfines, cuya presencia ratifica la importancia estratégica de estas áreas para la biodiversidad nacional.

El enfoque de cuenca

Para los expertos, la solución radica en cambiar la mirada sobre el territorio. Daniela Freundt, gerente del paisaje Amazonía Norte de WWF Perú, sostiene que la protección de estos ecosistemas no puede ser fragmentada.

"La conservación de los humedales requiere una planificación del territorio y de la infraestructura con un enfoque de cuenca. Cuando se interrumpe el flujo natural de los ríos, se fragmentan los corredores de especies como los delfines, afectando la capacidad de los humedales para regular el agua y sostener la vida", advirtió la especialista.

En un contexto de crisis climática, mantener los ríos conectados y a los delfines nadando en ellos es, en última instancia, asegurar la reserva de agua y alimento para el futuro de la Amazonía.