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Argentina se consume por interminables incendios forestalesArgentina se consume por interminables incendios forestales
05 Feb 2026 | 12:00 h

Argentina se consume por interminables incendios forestales

Argentina se consume por una serie de incendios forestales que no dan tregua, y que se vienen extendiendo con rápides en vastos espacios del territorio, pese a los incansables esfuerzos de cientos de bomberos.

Mientras la atención nacional se concentra en el fuego de la Patagonia, distintos focos de avanzan incontrolables en las islas del Delta del Paraná, informaron las autoridades del país.

Según se informó, el fuego frente a la ciudad de Rosario ya consumió más de 900 hectáreas de humedales, en uno de los ecosistemas más vulnerables del país. Irónicamente, desde este lunes 2 de febrero, Día Internacional de los Humedales, una columna de humo se eleva sobre el río Paraná.

Se trata de los incendios en las islas del Delta que ya consumieron 900 hectáreas en el kilómetro 20 del camino entre Rosario y Victoria, Entre Ríos.

Jorge Bártoli, integrante de la ONG El Paraná No Se Toca, confirmó la situación. “En el Día de los Humedales, tenemos a la vista columnas de humo”, afirmó en diálogo con el medio El Litoral.

Según explicaron desde la organización ambiental, actualmente nadie combate los focos de incendios en las islas del Delta porque están lejos de ciudades costeras o rutas. Mientras tanto, la biodiversidad del humedal sigue deteriorándose.

Los incendios en las islas del Delta del Paraná pueden monitorearse mediante satélites de calor de la NASA; sin embargo, la respuesta oficial aparece únicamente cuando el humo afecta zonas urbanas o vías de circulación, denuncian los ambientalistas.

“Generalmente el Estado toma acción cuando las columnas afectan a las ciudades costeras o los caminos”, explicó Bártoli.

En este sentido, el ambientalista advirtió que el daño ambiental no espera y se acumula, aunque el fuego esté lejos de la vista.

Los incendios en las islas del Delta ocurren en un contexto de alarmante crisis hídrica, cuando el río Paraná no registra una creciente importante desde agosto de 2019.

La hidrología del sistema está alterada por factores diversos vinculados a la actividad humana. “Se está haciendo una tremenda afectación por la hidrovía que conspira y el humedal da señales claras de un cambio estructural”, agregó Bártoli.

El proceso de degradación del Delta genera cambios visibles en flora y fauna, agravados por los incendios en las islas. Por ejemplo, en el último tiempo, los especialistas observaron una invasión de especies vegetales ajenas al ecosistema original del humedal.

Entre ellos, se cuenta al cardo pampeano, que «no es propio de la zona, lo que habla de un cambio», ejemplificó Bártoli. Esta «pampeanización» convierte al humedal en una llanura seca y domesticada.

Las especies animales también sufrieron un impacto severo. “El carpincho en nuestra zona es una población diezmada por la caza furtiva”, detalló el ambientalista.

En los últimos años, la combinación de pérdida de hábitat, falta de agua sostenida y presión de caza redujo al coipo drásticamente.

Los incendios en las islas del Delta del Paraná aceleran este deterioro. El fuego destruye vegetación, rompe ciclos ecológicos, desplaza fauna y altera el suelo, dejando al ecosistema más vulnerable.