Cusco: Cambio climático aumentará el agua en la cuenca Piuray, pero la expansión urbana del aeropuerto disparará la erosiónLa laguna de Piuray, principal fuente de abastecimiento de agua potable para más de 170,000 habitantes de la ciudad del Cusco , enfrenta un futuro marcado por los efectos contrastantes del cambio climático y la presión inmobiliaria. Un reciente estudio publicado en la revista científica Climate , liderado por investigadores del Senamhi, UTEC, Inaigem e instituciones francesas , revela cómo estos factores transformarán los servicios ecosistémicos de esta cuenca estratégica hacia el año 2060.
Contrario a los escenarios habituales de escasez, las proyecciones climáticas para el periodo 2031-2060 indican que el cambio climático traerá mayores precipitaciones a esta zona de los Andes. Los modelos estiman que el rendimiento hídrico se incrementará en un promedio de 47% , mientras que la capacidad de retención de agua en el suelo mejorará en un 8%, favoreciendo temporalmente la regulación natural del ecosistema.
Sin embargo, este escenario favorable para la cantidad de agua se ve gravemente amenazado por la alteración en la calidad de la misma, producto del cambio de uso de suelo impulsado por el desarrollo del Aeropuerto Internacional de Chinchero. La investigación proyecta que el área urbana pasará de ocupar apenas 0.05 kilómetros cuadrados en 1992 a 4.3 kilómetros cuadrados para el 2050. Este crecimiento explosivo de infraestructura de cemento y viviendas generará un aumento crítico del 83% en la producción de sedimentos y erosión. Como consecuencia, las aguas llegarán a la laguna con una carga sustancialmente mayor de tierra y sólidos, complicando su tratamiento para el consumo humano.
Ante esta situación, el equipo de científicos advierte que aproximadamente el 20.5% del área de la cuenca se encuentra en un estado persistentemente crítico. Por ello, se recomienda a las autoridades priorizar intervenciones estructurales inmediatas, frenar la urbanización descontrolada alrededor del terminal aéreo e impulsar agresivamente la infraestructura verde y conservación de humedales mediante los mecanismos de retribución por servicios ecosistémicos que operan en la zona.