FEMA investiga presunta contaminación por incendio de embarcacionesLa Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) de Maynas, en Loreto, inició investigación preliminar por la presunta contaminación ambiental ocurrida durante el incendio de seis embarcaciones vinculadas al transporte de combustible.
El incidente se registró la noche del lunes, 9 de febrero, en el río Itaya y que dejó a 12 personas heridos, confirmaron las autoridades. La investigación está a cargo del fiscal provincial Marvin Loja Arévalo y la fiscal adjunta provincial Selva Panduro Acosta.
Según se informó, los representantes del Ministerio Público encabezaron una diligencia donde se constató la presencia de iridiscencia de combustible en la superficie del río Itaya (donde se produjo el incendio de las embarcaciones), indicio de una posible dispersión de hidrocarburos.
Debiso a esta situación, se instalaron barreras de contención industrial para evitar la expansión del contaminante y mitigar el impacto ambiental.
En la intervención participaron fiscales de la FEMA Maynas junto a personal de la Unidpma Loreto, OEFA, Autoridad Local del Agua y Dicapi. La Autoridad Local del Agua efectuó la toma de muestras de agua en tres puntos del área afectada para determinar la presencia de agentes contaminantes, en el marco de una presunta comisión del delito de contaminación ambiental, previsto en el artículo 304 del Código Penal.
Como parte de las diligencias, el Ministerio Público verificará si las embarcaciones contaban con las autorizaciones correspondientes y si el puerto cumplía con las condiciones administrativas y de seguridad exigidas por la normativa vigente.
De otro lado, el Hospital Regional de Loreto informó que tres de los doce heridos que dejó la explosión y posterior incendio de una embarcación en el río Itaya que transportaba combustible permanecen internados en la Unidad de Cuidados Intensivos de ese nosocomio.
Al respecto, el director del hospital, Jehoshua López, confirmó que cuatro personas ingresaron con quemaduras de consideración, de las cuales tres presentan afectación superior al 30 % de la superficie corporal, lo que las mantiene bajo monitoreo permanente y tratamiento especializado.
Uno de los casos más graves corresponde a un paciente de 66 años que sufrió la amputación del brazo izquierdo debido a la gravedad de las lesiones. Precisó que el daño en arterias y nervios hizo imposible salvar el miembro, por lo que el procedimiento fue realizado de emergencia por el equipo de traumatología.