Junín: implementan primera “zona de vinculo” en reserva nacionalLa Reserva Nacional de Junín alberga a su primera “zona de vínculo”, una innovadora iniciativa que busca fortalecer la educación ambiental, así como el vínculo afectivo de niñas, niños y adolescentes con la naturaleza.
Esta iniciativa se desarrolla en el marco de un convenio suscrito por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), y la Asociación para la Niñez y su Ambiente (ANIA), que se ejecuta mediante el proyecto “Protectores del Ecosistema”, implementado por Conservación e Investigación Ambiental (CIAM).
Esta experiencia piloto se realizó con las niñas, niños y adolescentes que viven en el sector de Huarmipuquio y zonas aledañas, tanto dentro de la Reserva Nacional de Junín como en su zona de amortiguamiento, a fin de que crezcan en contacto regular y positivo con la naturaleza, desarrollando sentido de pertenencia, participación activa en la conservación y valoración de los servicios ecosistémicos.
La zona de vínculo cuenta con una extensión de 9 349 m², consolida un trabajo articulado entre el Sernanp, la comunidad campesina Villa Junín, a través de la Parcialidad de Huarmipuquio, reconocida como parte de su estructura comunal el sector educación, y asociaciones sin fines de lucro como ANIA y CIAM. fortaleciendo la relación entre el área natural protegida y la población local.
A través del trabajo articulado entre Sernanp y ANIA se ha desarrollado un proceso continuo de educación ambiental que hasta 2025 ha evidenciado impactos positivos en los aprendizajes y capacidades de las y los estudiantes participantes.
Según se informó, se registraron incrementos significativos en los niveles de conocimiento. Por ejemplo, un 20,5 % de mejora en conocimientos sobre la Reserva Nacional de Junín, 19,6 % en comprensión sobre cambio climático, y 18,6 % en capacidades de indagación científica.
Estos logros fueron alcanzados mediante la ejecución de sesiones pedagógicas secuenciales, el uso de materiales didácticos adaptados al nivel primario y experiencias de aprendizaje vivencial tanto en aula como en campo.
El proyecto benefició directamente a 45 estudiantes de entre 9 y 12 años de cuarto, quinto y sexto grado de primaria de las instituciones educativas Seis de Agosto y Vencedores de Junín, quienes integran los clubes de ciencia y tecnología de sus respectivas escuelas, así como a seis docentes que acompañaron el proceso educativo.