Francia: Niños están expuestos a altos niveles de metales tóxicosLos niños están expuestos a niveles elevados de metales pesados y compuestos como la acrilamida, debido al consumo de alimentos cotidianos como cereales, bollería, pan y pescado, determinó un reciente estudio realizado en Francia.
El informe en cuestión, elaborado por la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Ambiental y Laboral (ANSES), conocido como EAT3, concluye que el cadmio, el aluminio y el mercurio suponen riesgos para la salud, mientras que el plomo y la acrilamida, un compuesto que se forma cuando los alimentos se cocinan a altas temperaturas, también generan preocupación.
Estos resultados iniciales forman la parte uno del TDS3 (Total Diet Study), explicó Morgane Champion, corresponsable del estudio. Los resultados reflejan asimismo una preocupación más amplia en Europa por la contaminación de los alimentos.
"Las partes relativas a otros grupos de contaminantes alimentarios se publicarán en los próximos años. Para cada grupo formularemos recomendaciones específicas dirigidas principalmente a reducir la exposición a estos contaminantes", señaló el especialista.
Los investigadores recopilaron más de 700 muestras de alimentos en supermercados y mercados de tres regiones francesas, Hérault, Loiret y Puy-de-Dôme, entre mayo de 2021 y agosto de 2022.
Las muestras representaban más del 90 % de la dieta francesa típica y se prepararon tal y como se consumirían antes de analizarlas en busca de contaminantes. Posteriormente, los resultados se combinaron con datos de consumo alimentario para estimar la exposición de la población y los riesgos para la salud.
El cadmio se detectó principalmente en los cereales del desayuno, el aluminio en bollería y galletas dulces, el plomo en el pan, el mercurio en el pescado y la acrilamida en las patatas fritas y salteadas.
Aunque las concentraciones medias de varios metales han disminuido respecto a encuestas anteriores, determinados alimentos como los cereales, la bollería y la pasta siguen siendo grandes contribuyentes a la exposición dietética.
"Algunos alimentos, en particular la bollería y las galletas, no solo contienen trazas de estos metales, sino que además tienen escaso valor nutricional", señaló Veronique Sirot, también corresponsable del estudio.
En las verduras sí se observaron niveles ligeramente más altos de algunos metales, pero insistió en que esto "no pone en duda los beneficios nutricionales indiscutibles de consumirlas".
En el caso del cadmio, el estudio constató que entre el 23% y el 27% de los niños mayores de tres años superaban la ingesta diaria tolerable. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el cadmio puede afectar a la función renal.
El 76% de los niños estuvieron expuestos al aluminio a niveles superiores al valor tóxico de referencia, frente al 39% de los adultos. Los niveles de mercurio en el pescado se mantuvieron en gran medida sin cambios respecto a estudios anteriores.
"Los peces depredadores situados al final de la cadena alimentaria, como el atún, tienen las mayores concentraciones de metilmercurio. Sin embargo, el consumo de pescado tiene un beneficio nutricional indiscutible. Recomendamos comer dos raciones de pescado a la semana, incluyendo una de pescado azul, y variar tanto las especies como el origen de suministro", sugiere Champion.