Aprueban teleférico en zona del Parque Nacional Huascarán de USD 95 millones en medio de interrogantesCon la promesa de duplicar el flujo turístico y modernizar el acceso a la alta montaña, la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (PROINVERSIÓN) anunció la viabilidad del proyecto “Teleférico Huascarán”. Aunque la entidad estatal celebra el trámite como un hito de eficiencia burocrática, la aprobación del expediente en lo que ellos mismos denominan un "tiempo récord" abre el debate sobre la profundidad y el rigor de los estudios en una de las reservas naturales más frágiles del país.
De acuerdo con el comunicado emitido por la institución, la Sub Dirección de Formulación de Proyectos de Inversión tardó menos de cuatro meses en evaluar factores críticos como la oferta, la demanda, la ingeniería y, sobre todo, los impactos ambientales y sociales de la obra.
El proyecto contempla una inversión estimada de 95 millones de dólares para instalar un sistema de transporte por cable capaz de trasladar hasta 200 personas por hora. El trayecto hacia las zonas de alta montaña tomaría apenas siete minutos, transformando radicalmente la dinámica de visitas y el volumen de tránsito humano en la provincia de Yungay.
Luis Del Carpio, presidente ejecutivo de PROINVERSIÓN, destacó la velocidad del proceso afirmando que "cuando se trabaja con decisión y planificación, el desarrollo llega más rápido a las regiones".
No obstante, desde una perspectiva independiente, tramitar la viabilidad preliminar de una infraestructura de tal magnitud dentro del Parque Nacional Huascarán —un área natural protegida y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO— en apenas 120 días resulta, cuanto menos, inusual. Expertos en conservación suelen advertir que los estudios de impacto en ecosistemas de alta montaña requieren observaciones estacionales prolongadas.
La versión gubernamental asegura que la construcción y operación del teleférico, junto con los nuevos senderos señalizados y centros de atención al visitante, se realizarán "sin afectar el entorno natural". Sin embargo, el anuncio no detalla con qué mecanismos técnicos se mitigará el impacto de duplicar la carga de visitantes sobre un ecosistema glaciar que ya se encuentra bajo severo estrés debido al cambio climático.
La agencia estatal señala que existe un "compromiso municipal" para garantizar la sostenibilidad financiera de la obra. Ahora, con el proyecto declarado viable en el papel, se da inicio a la fase de promoción internacional para captar a los capitales privados que asumirán la construcción y operación.
Si bien la promesa de convertir a Áncash en un "polo turístico de clase mundial" y la generación de oportunidades económicas directas son noticias que la población local recibe con expectativa, el verdadero desafío de las autoridades será demostrar que este desarrollo acelerado no hipotecará el patrimonio paisajístico y natural del Huascarán. La atención de la ciudadanía y la comunidad científica deberá centrarse ahora en la transparencia de los estudios exprés que sustentan esta millonaria concesión.