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Unesco advierte retrasos en el estudio del carbono oceánicoUnesco advierte retrasos en el estudio del carbono oceánico
24 Feb 2026 | 12:00 h

Unesco advierte retrasos en el estudio del carbono oceánico

Los océanos son el mayor sumidero de carbono del planeta y, sin embargo, aún se conoce muy poco sobre cómo funciona este proceso.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) determinó que el océano almacena alrededor del 25 % de las emisiones globales de CO2 del mundo, pero todavía existen «lagunas importantes» en la comprensión, lo que «puede poner en entredicho» las predicciones climáticas y comprometer así «estrategias efectivas de mitigación y adaptación».

La Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la Unesco ha publicado este lunes un informe en el que advierte sobre la existencia de lagunas en la comprensión de cómo los océanos absorben y almacenan el carbono.

El estudio ha constatado que los modelos científicos «difieren ampliamente en la estimación de la cantidad de carbono que absorbe el océano, con discrepancias de un 10-20 % a nivel mundial e incluso mayores en ciertas regiones».

Estas «lagunas» se deben a «la limitada disponibilidad de datos a largo plazo y a las deficiencias en la comprensión» del fenómeno de captación de carbono por parte de los océanos.

«Si el océano absorbe menos carbono en el futuro, habrá más CO2 en la atmósfera y se acelerará el calentamiento global. Esto tendría un impacto directo en los futuros objetivos de emisiones y en los planes climáticos nacionales», alertan los autores del estudio.

En el documento, titulado Informe integrado de investigación sobre el Carbono Oceánico, los científicos sostienen que, esta falta de información, supone que se están tomando decisiones climáticas «sin saber cómo se comportará el océano».

Según los investigadores, si absorbe menos en el futuro, habrá más CO2 en la atmósfera y, en consecuencia, se acelerará el calentamiento, lo que tendrá impacto directo en los objetivos de emisiones futuros y en los planes climáticos nacionales.

Además, esta «gran incertidumbre sobre la absorción de CO2 por parte del océano» también complica la planificación a la adaptación, en especial en zonas costeras, que ya son vulnerables a las tormentas, el aumento del nivel del mar y el calentamiento de las aguas.

«Las decisiones sobre posibles estrategias de eliminación de carbono y las intervenciones climáticas basadas en el océano también deben construirse sobre pruebas científicas sólidas», han advertido desde la Unesco.

Para paliar «las carencias de conocimiento», el informe propone «un sistema global de observación del carbono oceánico» que cuente con satélites, plataformas autónomas y mediciones.