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Justicia de EE.UU. impone millonaria multa a ambientalista GreenpeaceJusticia de EE.UU. impone millonaria multa a ambientalista Greenpeace
02 Mar 2026 | 12:00 h

Justicia de EE.UU. impone millonaria multa a ambientalista Greenpeace

La justicia de Dakota del Norte, en Estados Unidos, condenó a la organización ambientalista Greenpeace al pago de 345 millones de dólares por daños y perjuicios a la compañía operadora de un oleoducto.

Esta decisión supone un duro golpe para la organización medioambiental, que denunciaba la intención de la empresa Energy Transfer de "hacerla callar" llevándola a la ruina.

El conglomerado energético acusó a Greenpeace de orquestar actos de violencia y difamación durante la controvertida construcción del oleoducto Dakota Access hace casi una década.

Un jurado se puso de su lado el año pasado y condenó a pagar más de 660 millones de dólares en daños y perjuicios a tres entidades de Greenpeace, basándose en cargos que incluían allanamiento, molestias, conspiración y privación de acceso a la propiedad.

Esa suma récord fue reducida este viernes a casi a la mitad por el juez James Gion, de Dakota del Norte, quien consideró que algunos daños se habían contado dos veces.

La tribu indígena Sioux de Standing Rock (Dakota del Norte) y grupos ecologistas, entre ellos Greenpeace, a los que se unieron en varias ocasiones miles de manifestantes, intentaron en vano impedir la construcción de un tramo del oleoducto.

Según la comunidad, el proyecto debía atravesar lugares sagrados y amenazaba sus fuentes de agua potable. Las manifestaciones terminaron en cientos de detenciones y heridos.

En contraparte, Energy Transfer reclamó en un principio a Greenpeace 300 millones de dólares por concepto de daños y perjuicios. Pero, durante el juicio, el monto se multiplicó con el fin de "disuadir a Greenpeace y a otras organizaciones de actuar de la misma manera en el futuro", según uno de los abogados de Energy Transfer, Trey Cox, citado por el periódico North Dakota Monitor.

"Esta batalla legal está lejos de terminar", afirmó Kristin Casper, asesora jurídica general de Greenpeace Internacional, en una declaración a la AFP sobre el fallo.

La letrada afirmó que solicitará un nuevo juicio y, de no conseguirlo, apelara el fallo ante la Corte Suprema de Dakota del Norte, donde Greenpeace Internacional y las entidades de Greenpeace en Estados Unidos tienen sólidos argumentos para lograr la desestimación de todas las demandas legales en nuestra contra", agregó.

Energy Transfer, dedicada al transporte de gas natural y propano, reclamaba a Greenpeace los daños causados por «incitar» a las protestas de la tribu sioux de Standing Rock en 2016 contra la construcción del oleoducto Dakota Access, en el norte de Estados Unidos.

Según Greenpeace, este tipo de demandas intentan ahogar a las organizaciones sin ánimo de lucro y a los activistas en gastos legales, empujarlos a la quiebra y, en última instancia, silenciar la disidencia. Greenpeace International, con sede en los Países Bajos, ha iniciado en Europa la compañía, amparándose en la legislación neerlandesa y la nueva directiva anti-SLAPP de la Unión Europea.