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Noruega pondrá fin al sacrificio de pollos macho al 2027Noruega pondrá fin al sacrificio de pollos macho al 2027
04 Mar 2026 | 11:00 h

Noruega pondrá fin al sacrificio de pollos macho al 2027

Noruega avanzará hacia la eliminación progresiva de la cría de pollos de crecimiento rápido en la industria cárnica y del sacrificio de pollitos machos en la producción de huevos, objetivos proyectados para el 2027.

La decisión surge de un acuerdo entre los principales actores del sector avícola y no de una normativa gubernamental. Sin embargo, su alcance será determinante para todo el país.

La empresa Nortura, impulsora del pacto y propietaria de la única incubadora de pollos de Noruega, desempeña un rol central. Por ello, si la industria cumple lo comprometido, el efecto práctico será equivalente a una regulación nacional.

El fin definitivo de la cría de pollos de crecimiento rápido fue fijado para diciembre de 2027. En paralelo, el sacrificio de pollitos machos deberá cesar en julio del mismo año.

En reemplazo de esta práctica se implementarán técnicas de sexado in ovo. Este procedimiento permite determinar el sexo del embrión antes del nacimiento y detener la incubación si se trata de un macho.

De esta manera, el sector busca reducir el sufrimiento animal en la cadena productiva. Asimismo, se abre un nuevo escenario tecnológico que redefine estándares de bienestar en Europa.

El cambio impactará a más de 70 millones de pollos cada año en Noruega. Además, evitará el sacrificio anual de tres millones de pollitos machos en la industria del huevo.

La transición responde también a una creciente demanda social por sistemas de producción más éticos. En consecuencia, el sector avícola intenta alinearse con consumidores cada vez más atentos al origen de los alimentos.

Organizaciones como Anima Norway celebraron el acuerdo como un avance significativo. Desde hace años impulsaban campañas para modificar prácticas consideradas controvertidas.

Como se sabe, la cría intensiva en jaulas, habitual en diversos sistemas industriales, fue cuestionada por sus efectos en el bienestar animal. La restricción del movimiento genera estrés, lesiones y comportamientos anómalos en las aves.

Además, estos sistemas concentran grandes volúmenes de animales en espacios reducidos. Como resultado, aumentan los riesgos sanitarios y la necesidad de intervenciones veterinarias frecuentes.