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Olas de calor aceleran expansión de sequías peligrosasOlas de calor aceleran expansión de sequías peligrosas
10 Mar 2026 | 11:00 h

Olas de calor aceleran expansión de sequías peligrosas

Las olas de calor que desembocan en sequías repentinas y destructivas se están extendiendo por todo el planeta a un ritmo cada vez mayor, lo que pone de relieve cómo los extremos exacerbados por el cambio climático pueden alimentarse peligrosamente entre sí, revela un nuevo estudio.

Investigadores de Corea del Sur y Australia analizaron los fenómenos meteorológicos compuestos, la combinación encadenada de calor extremo y sequía, y constataron que aumentan a medida que se calienta el planeta. Pero la variante más dañina, cuando el calor llega antes y desencadena la sequía, es la que está creciendo con mayor rapidez.

En su estudio, publicado el 6 de marzo en 'Science Advances', los científicos señalan que el ritmo al que se acelera el cambio resulta aún más preocupante que las propias cifras.

Los episodios en los que la sequía llega primero y después se dispara el calor siguen siendo más habituales y también van en aumento. Pero los investigadores se centraron en los casos, cada vez más frecuentes, en los que el calor golpea primero. Cuando ocurre así, explica el coautor Sang Wook Yeh, climatólogo de la Universidad Hanyang, en Corea del Sur, las sequías son más intensas que cuando se instala antes la sequía o no se combina con calor extremo.

También dan lugar a las llamadas 'sequías relámpago', más dañinas que las sequías ordinarias porque se desencadenan de forma repentina y no dejan tiempo para que la población y el sector agrícola se preparen, señala el autor principal Yong Jun Kim, climatólogo de Hanyang.

"El estudio ilustra una idea clave sobre el cambio climático: los impactos más dañinos suelen venir de los extremos compuestos. Cuando coinciden olas de calor, sequía y riesgo de incendios forestales, como vimos en episodios como la ola de calor rusa de 2010 o los incendios forestales de Australia en 2019-2020, las consecuencias pueden escalar rápidamente", afirma Andrew Weaver, climatólogo de la Universidad de Victoria, en la Columbia Británica canadiense.

Según el estudio, los mayores aumentos de sequías desencadenadas primero por el calor se registran en Sudamérica, el oeste de Canadá, Alaska y el oeste de Estados Unidos, así como en partes de África central y oriental. Kim y Yeh señalan que detectaron un punto de inflexión en torno al año 2000, cuando todo se aceleró en los episodios de calor seguido de sequía.