
Cambio climático: Desierto de Sahara amanece cubierto de nieveLas características dunas rojizas del desierto de Sahara, en Argelia, amanecieron cubiertas por una fina capa de nieve que sorprendió tanto investigadores y especialistas del clima, como al público en general.
El fenómeno “extremadamente poco frecuente en esta región”, se registró en la ciudad de Ain Sefra, confirmaron las autoridades locales.
El episodio sorprendió a los habitantes de esta localidad ubicada en el borde del Sahara. Las imágenes captadas por el fotógrafo Karim Bouchetata mostraron el contraste entre la arena roja del desierto y el manto blanco de nieve.
El fenómeno se registró durante la madrugada y la nieve permaneció durante gran parte del día antes de comenzar a derretirse. Este tipo de eventos genera gran curiosidad científica, ya que refleja la compleja interacción entre el clima del desierto y las condiciones atmosféricas invernales.
La ciudad de Ain Sefra es conocida como la puerta de entrada al Sahara. Su entorno está dominado por dunas rojizas y extensas zonas áridas donde predominan temperaturas extremas.
En este marco, la aparición de nieve genera un contraste visual poco habitual en este ecosistema desértico. Durante el episodio, la nieve se acumuló rápidamente sobre la arena antes de comenzar a derretirse horas después.
El fenómeno modificó temporalmente el paisaje natural y atrajo la atención de residentes y observadores del clima. En este tipo de entornos, incluso pequeñas nevadas pueden alterar la dinámica térmica del suelo y la superficie arenosa.
Aunque sorprendente, este no es el primer episodio de nieve registrado en la región. La ciudad vivió un evento similar en 2016, cuando una nevada posterior a la Navidad afectó rutas y accesos urbanos.
Al año siguiente, en enero de 2017, las dunas volvieron a cubrirse de blanco durante algunas horas. En esa ocasión, el fenómeno despertó gran curiosidad entre los habitantes, especialmente entre los niños que aprovecharon para jugar en la nieve.
Sin embargo, antes de estos eventos recientes, la última nevada significativa había ocurrido en febrero de 1979. La distancia temporal entre estos episodios refleja la excepcionalidad del fenómeno en esta región del Sahara.
Las nevadas en zonas desérticas son extremadamente raras, aunque no imposibles. El Desierto del Sahara presenta grandes variaciones térmicas entre el día y la noche, lo que genera condiciones climáticas complejas.
En determinadas situaciones, masas de aire frío provenientes del norte pueden avanzar sobre el desierto. Cuando estas corrientes frías coinciden con humedad suficiente en la atmósfera, pueden producir precipitaciones invernales.
Sin embargo, la combinación exacta de temperatura, humedad y circulación atmosférica necesaria para que nieve es poco frecuente. Por ese motivo, los registros de nieve en áreas saharianas suelen ocurrir solo cada varias décadas.
La ubicación geográfica de Ain Sefra también influye en la aparición ocasional de nieve. La ciudad se encuentra a casi mil metros sobre el nivel del mar, una altitud elevada para un entorno desértico.
Además, está rodeada por las montañas del Atlas, que pueden favorecer la llegada de aire frío durante el invierno. En enero, las temperaturas suelen oscilar entre 6 y 12 grados Celsius, lo que indica un clima más frío que en otras zonas del Sahara. Estas condiciones permiten que, bajo determinadas circunstancias atmosféricas, se produzcan nevadas breves.