Fondo Verde para el Clima destina US$ 37,5 millones para blindar la Amazonía peruanaEl Fondo Verde para el Clima ha marcado un nuevo hito en la conservación ambiental al aprobar una subvención de 37,5 millones de dólares destinada a proteger la Amazonía peruana. Esta inyección de capital, aprobada el 27 de marzo, se enmarca en la iniciativa "Patrimonio Natural del Perú – Amazonía y Clima" y forma parte de un paquete de financiamiento total que asciende a 74,5 millones de dólares, sumando 37 millones correspondientes a cofinanciamiento.
El ambicioso proyecto tiene como objetivo central fortalecer las medidas de mitigación y adaptación frente al cambio climático en más de 15 millones de hectáreas de bosque amazónico. Asimismo, la iniciativa busca mejorar de manera directa la resiliencia de los pueblos indígenas que habitan dentro de las áreas naturales protegidas y en sus respectivas zonas de influencia.
Durante sus siete años de ejecución proyectada, se estima que este plan evitará la emisión de aproximadamente 1,8 millones de toneladas de dióxido de carbono al ambiente y mejorará la gestión de 15,8 millones de hectáreas. El radio de acción abarcará 25 áreas naturales protegidas y cuatro zonas de amortiguamiento, lo que representa cerca del 18 % de toda la Amazonía del país. Entre los territorios emblemáticos beneficiados por esta medida se encuentran el Parque Nacional del Manu, la Reserva Nacional Tambopata, el Santuario Histórico de Machupicchu y la Reserva Nacional Pacaya Samiria.
Un aspecto clave de este proyecto es su modelo de gobernanza compartida. La estrategia reúne al Gobierno peruano, el Ministerio del Ambiente, el Sernanp, Profonanpe, WWF y ocho organizaciones indígenas, entre las que destacan AIDESEP y CONAP. De manera articulada, Sernanp y Profonanpe liderarán el componente de mitigación mediante la gestión efectiva de las reservas, mientras que WWF Perú y las organizaciones indígenas tomarán las riendas de la adaptación climática aplicando prácticas productivas resilientes y soluciones basadas en los ecosistemas.
En términos de impacto social, las acciones beneficiarán directamente a más de 33 mil personas. Dentro de este grupo, cerca de 12 mil habitantes adoptarán estrategias productivas resilientes al clima, implementando soluciones en 30 comunidades indígenas de forma directa y favoreciendo a otras 162 comunidades de manera adicional. Jorge Pérez, presidente de AIDESEP, saludó la iniciativa destacando que la gestión y protección de la Amazonía es inviable sin los pueblos indígenas, quienes durante generaciones han cuidado esos territorios y hoy exigen que dicho rol sea plenamente valorado y retribuido.
Más allá de la inyección inmediata de capital, el proyecto apunta a garantizar el futuro del bosque bajo el modelo "Project Finance for Permanence" (PFP). Esta estructura permitirá cerrar una brecha financiera estimada en 5,3 millones de dólares anuales para el sistema nacional de áreas protegidas. Adicionalmente, el financiamiento contempla asegurar flujos económicos durante los próximos 25 años a través de ingresos por turismo, pagos por servicios ecosistémicos relacionados con el agua y esquemas de compensación ambiental, con la ambiciosa proyección de movilizar 131 millones de dólares adicionales a largo plazo.