Población teme que fenómeno climático provoque tremendos estragos.ENFEN advierte que fenómeno climático persistirá hasta enero de 2027, según las actuales condiciones marinas.
El evento del Fenómeno El Niño Costero débil, que se presenta actualmente en el litoral peruano, pasará a una magnitud moderada entre junio y julio, confirmó la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno “El Niño” (Enfen).
Así quedó establecido en el último comunicado oficial Enfen N.° 08-2026, emitido cerca de la medianoche del jueves 30 de abril. En ese sentido, la entidad mantiene el estado de “Alerta de El Niño Costero” en el litoral peruano.
"Este evento climático podría continuar, al menos, hasta enero de 2027 con intensidad débil, aunque entre junio y julio podría alcanzar una magnitud moderada", remarcó.
Enfen sostiene que la decisión se tomó tras evaluar las actuales condiciones oceánicas y atmosféricas, además de revisar los pronósticos climáticos nacionales e internacionales.
El organismo técnico informó, asimismo, que en la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico central, la actual condición neutra pasaría a una fase cálida desde junio de 2026, impulsado por el incremento de la temperatura del mar, situación que se prolongaría hasta enero del próximo año.
Esto respondería al probable desarrollo de un nuevo evento El Niño de intensidad débil, aunque no se descarta que alcance nivel moderado entre noviembre y diciembre.
Para el trimestre mayo-julio, Enfen proyecta que las precipitaciones en la costa norte oscilarán entre niveles normales y superiores a lo habitual, con episodios focalizados durante mayo debido al cierre de la temporada de lluvias.
Asimismo, se prevén temperaturas del aire por encima de los promedios normales en toda la franja costera, lo que podría generar mayor sensación térmica y condiciones favorables para eventos meteorológicos puntuales.
En el plano hidrológico, se espera que los caudales de los ríos de la vertiente del Pacífico se mantengan dentro del rango normal, con excepción de la zona sur del país, donde podrían presentarse variaciones.
En tanto, Enfen advirtió que la anchoveta del stock norte-centro continuará registrando bajas capturas en las próximas semanas, debido al cierre temporal de zonas por alta presencia de ejemplares juveniles. En contraste, se estima que el bonito seguirá disponible a lo largo del litoral peruano.
El comité técnico del Enfen recomendó a las autoridades considerar los escenarios de riesgo y los avisos meteorológicos para adoptar medidas de prevención, reducción de desastres y preparación ante posibles emergencias durante la próxima temporada de lluvias, prevista entre setiembre de 2026 y abril de 2027.
También exhortó a la ciudadanía a mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales del Enfen. La entidad indicó que continuará monitoreando las condiciones oceánicas, atmosféricas, hidrológicas y pesqueras.
El Niño costero, también llamado Fenómeno de El Niño costero (FEN costero) o El Niño Oriental, es un evento climatológico que consiste en el calentamiento anómalo de las aguas del Océano Pacífico ecuatorial en las proximidades de las costas sudamericanas, lo que implica que afecta el clima de países como Perú, Ecuador y en ocasiones precisas a Chile.
Es un fenómeno local que no afecta el clima a nivel mundial, por lo que hay que resaltar la diferencia con El Niño, el cual es un fenómeno climático global de mayores dimensiones que consiste en el calentamiento anómalo del Pacífico central y ecuatorial. Es por esto que se considera que el Niño costero, a diferencia de El Niño global, no está relacionado directamente con el patrón climático ENOS (El Niño-Oscilación del Sur).
Para identificar El Niño costero, el Comité Multisectorial Encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (EFEN) creó el Índice Costero El Niño (ICEN). Los fenómenos de 1982-83, 1997-98, 2017 y 2023-24 presentaron condiciones de El Niño costero.
Climatológicamente, el incremento de calor y lluvias va acompañado de un fortalecimiento de los vientos alisios del norte provenientes de Centroamérica, con fortalecimiento de la corriente de Panamá, que bajo estas condiciones se denomina corriente del Niño, la cual es cálida y viene de norte a sur. Hay debilitamiento de los vientos alisios del sur, así como de la corriente de Humboldt, lo que implica que los ecuadores climatológicos como el ecuador térmico, el cinturón de lluvias.