Ciberataques generan pérdidas económicas en empresas de América Latina
Un estudio regional revela que el 36% de los comercios encuestados reportó pérdidas financieras por incidentes de ciberseguridad y un 33% sufrió interrupciones operativas.

Los ciberataques están generando consecuencias económicas para las empresas comerciales de América Latina. Según una investigación de Kaspersky, el 36% de las organizaciones del sector retail consultadas reportó pérdidas financieras como consecuencia de su incidente de seguridad informática más grave, mientras que el 33% señaló interrupciones en sus procesos empresariales.
Los resultados muestran cómo las amenazas digitales pueden afectar tanto los ingresos como el funcionamiento cotidiano de los negocios. Un ataque informático puede comprometer información, impedir el acceso a sistemas de trabajo o interrumpir operaciones vinculadas con ventas, inventarios y atención al cliente.
La investigación fue realizada en marzo de 2026 entre 1.800 especialistas y representantes empresariales de 18 países, de los cuales 120 correspondían al sector retail. Por ello, los porcentajes describen las respuestas de las organizaciones comerciales encuestadas y no representan necesariamente a todas las empresas de América Latina ni específicamente a las del Perú.
¿Qué vulnerabilidades exponen a las empresas a ciberataques?
Uno de los riesgos identificados en la investigación está relacionado con las conexiones remotas inseguras, señaladas por el 49% de las organizaciones comerciales consultadas.
Estas conexiones pueden facilitar el acceso no autorizado a sistemas empresariales cuando no cuentan con mecanismos adecuados de protección. El riesgo adquiere importancia en negocios que utilizan herramientas digitales para gestionar ventas, inventarios, proveedores o información de clientes.
Las contraseñas débiles, los programas desactualizados y el uso de dispositivos sin medidas de seguridad suficientes también pueden aumentar la exposición de una empresa a amenazas informáticas.
Por ejemplo, un trabajador que utiliza la misma contraseña en diferentes plataformas podría facilitar el acceso indebido a información corporativa si alguna de sus cuentas resulta comprometida.
De igual manera, los correos fraudulentos o mensajes que simulan provenir de proveedores pueden utilizarse para obtener credenciales, distribuir archivos maliciosos o inducir transferencias no autorizadas.
Estas situaciones muestran que la ciberseguridad empresarial no depende únicamente de contar con programas de protección, sino también de los hábitos digitales de quienes utilizan los sistemas.
¿Cómo pueden los negocios reducir los riesgos digitales?
La prevención de incidentes informáticos requiere medidas técnicas y procedimientos que puedan aplicarse de manera continua.
Una de las recomendaciones es implementar la autenticación multifactor en las cuentas empresariales. Este mecanismo incorpora una verificación adicional a la contraseña y dificulta el acceso no autorizado cuando las credenciales han sido comprometidas.
También resulta importante mantener actualizados los sistemas operativos, las aplicaciones y los dispositivos utilizados para las actividades comerciales. Las actualizaciones pueden corregir vulnerabilidades que podrían ser aprovechadas por atacantes.
Otra medida es realizar copias de seguridad periódicas de la información relevante y comprobar que puedan recuperarse. Esto ayuda a reducir el impacto de incidentes que bloqueen o dañen archivos.
Asimismo, las empresas pueden establecer controles sobre los accesos de sus trabajadores, utilizar conexiones remotas protegidas y capacitarlos para reconocer intentos de phishing, enlaces sospechosos y solicitudes fraudulentas.
En el caso de las micro y pequeñas empresas, estas prácticas representan un punto de partida para proteger la continuidad de sus operaciones digitales, aunque no eliminan por completo el riesgo de sufrir un ataque.
Inteligencia artificial plantea nuevos desafíos de seguridad
El estudio también identifica preocupaciones relacionadas con la incorporación de inteligencia artificial en los procesos empresariales.
Según los resultados difundidos por Kaspersky, el 46% de las organizaciones consultadas no identifica riesgos de seguridad asociados con el uso de esta tecnología.
Este hallazgo plantea la necesidad de evaluar cómo se utilizan las herramientas de IA dentro de las empresas, especialmente cuando procesan documentos internos, información comercial o datos personales.
El uso de aplicaciones de inteligencia artificial sin políticas claras puede generar dificultades para controlar qué información se comparte, quién tiene acceso a ella y cómo se almacena.
A pesar de los incidentes registrados, la investigación señala que el 94% de las organizaciones comerciales encuestadas aumentó su presupuesto destinado a seguridad informática.
Este resultado refleja una mayor asignación de recursos para enfrentar amenazas digitales, aunque el incremento del gasto no garantiza por sí solo una protección efectiva.
Para las empresas peruanas que avanzan en su transformación digital, el estudio ofrece una referencia sobre los riesgos que pueden acompañar la adopción de nuevas tecnologías. La protección de información, la capacitación del personal y la continuidad operativa son aspectos que deben considerarse junto con la digitalización de los negocios.
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