Cuando se habla de minería, esta no puede dejar de ser vinculado con la ilegalidad. Y es que esta situación sigue siendo una de las principales amenazas ambientales y sociales en diversas zonas del país. Por lo mismo, durante la más reciente edición de PERUMIN 37, expertos identificaron un patrón: la falta de fiscalización efectiva sobre los insumos que se usan para tales actividades.,Una situación que acaparó la vista de muchos ambientalistas fue la situación producida en Madre de Dios. Según datos del Ministerio del Ambiente, cada año se derraman 27 toneladas de mercurio en los ríos y suelo. ¿El objetivo? Utilizar ello para separar el oro; contaminando directamente a las comunidades más cercanas.,PUEDES VER: MINEM anuncia 12 nuevos proyectos mineros que iniciarían construcción entre 2025 y 2026,Falta de fiscalización efectiva,Uno de los principales motivos que permiten el avance de la minería ilegal se debe al poco control del ingreso y distribución de sustancias como el mercurio. Esta situación solo facilita su uso en zonas donde no existe una actividad minera formal.,En Madre de Dios, se derraman anualmente 27 toneladas de mercurio en ríos y suelos, contaminando a las comunidades cercanas. Fuente: Shutterstock.,Ante tal panorama, los expertos buscan fortalecer los mecanismos de control y fiscalización, así como también mejorar la trazabilidad de los insumos desde su ingreso hasta su uso final.,PUEDES VER:Apurímac y Tacna lideran el crecimiento regional en el segundo trimestre de 2025, según MEF,Posible solución en conjunto,Muy aparte de la fiscalización, los participantes coincidieron en que la minería ilegal no se resolverá si no se trabaja en conjunto. Es decir: Estado, academia y las mismas comunidades. Con ello se permitirá garantizar la sostenibilidad, institucionalidad y alternativas reales para todos.