Al igual que el oro, el cobre viene creciendo poco a poco y de manera silenciosa. Es más, en regiones como Arequipa, Cusco y Apurímac, este mineral es considerado el boom. Así lo describió Stephani Maita, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE) en un conversatorio con el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP)., “Diversos especialistas del sector ya han alertado que la escala operativa de estas actividades ilícitas supera con creces lo que debería corresponder a la pequeña minería o minería artesanal”, sostuvo Maita. De acuerdo con el analista Iván Arenas, actualmente circulan entre 120 a 200 camiones diarios cargados con mineral ilegal en este corredor, “casi el doble de los que registran operaciones legales como Las Bambas”, agrega la especialista del IPE. ,No obstante, no todo son buenas noticias, ya que, este auge se ve favorecido por los altos precios internacionales del cobre y por la existencia de una red creciente de plantas de procesamiento no fiscalizadas. “En los últimos diez años, estas plantas no solo se han triplicado en número, sino que también han incrementado su capacidad operativa, especialmente en regiones como Arequipa e Ica, debido a su cercanía con los puertos de exportación”, explicó Maita. ,Poca fiscalización en la extracción del mineral,Aunque aún no se ha emitido un comunicado oficial sobre el volumen total de cobre extraído ilegalmente, la especialista advirtió que, de no contar con una supervisión del Estado, se "podría alcanzar escenarios de violencia y crimen organizado similares a los del norte del país". Y es que, específicamente en estas zonas, la minería ilegal del oro ha facilitado la entrada de mafias vinculadas al narcotráfico y la trata de personas.,Maita indicó que el Instituto Peruano de Economía (IPE), identificó la presencia de mineros ilegales en las zonas vinculadas a proyectos como:, Michiquillay Los Chancas Haquira ,Pero eso no es todo. El problema se intensifica con la posible ampliación del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo). Por ello, desde el IPE se insiste que para frenar con firmeza la minería ilegal, un primer paso es el cierre de este registro. Del mismo modo, se solicita la implementación de una estrategia integral que incluya una mayor fiscalización y cooperación internacional.