Advierten que extensión del REINFO hasta 2026 financiaría campañas políticas con dinero del oro ilegalLa reciente aprobación en primera votación de la extensión del Registro Integral de Formalización Minera (REINFO) hasta diciembre de 2026 ha encendido las alarmas en la sociedad civil. Diversos especialistas advierten que, de ratificarse esta medida sin una reforma integral, se abrirá la puerta para que el dinero de la minería ilegal se infiltre en los próximos procesos electorales.
Durante el webinar “El REINFO y la extensión de la impunidad”, organizado por el Observatorio de Minería Ilegal y la ONG DAR, Nicolás Zevallos, director del Instituto de Criminología, presentó cifras alarmantes. La producción de oro ilegal en el Perú genera cerca de 4.000 millones de dólares anuales.
“Con ese dinero alcanza para financiar 1.460 campañas presidenciales. Imaginemos que solo se use el 1% de ese monto: ya representa una gigantesca amenaza para el país”, advirtió Zevallos, subrayando el riesgo de captura del poder político por parte de economías delictivas.
La preocupación no solo radica en la fecha límite. Se alertó sobre la intención legislativa de reincorporar al sistema a 50.000 inscritos en el REINFO que habían sido excluidos en julio de este año.
César Ipenza, abogado experto en materia ambiental, recordó que insistir en esta norma contraviene un fallo del Tribunal Constitucional de abril pasado, el cual exhorta a no establecer exenciones de responsabilidad penal bajo la excusa de la formalización. “Esta nueva ampliación genera que el Estado persista en el incumplimiento de sus obligaciones ambientales”, señaló.
Las consecuencias de esta decisión política se sienten en los territorios. Julio Cusurichi, líder de AIDESEP, denunció que la norma pone en mayor riesgo la vida de los defensores ambientales indígenas, mientras que la exministra Paola Bustamante advirtió sobre la exposición de niños y adolescentes a la trata de personas en zonas mineras.
Con la segunda votación pendiente, el Congreso tiene en sus manos la decisión de corregir el rumbo o profundizar una crisis que amenaza la institucionalidad democrática y la biodiversidad del país.