Registran por primera a tiburones diamante en el PerúUn grupo de Investigadores logró registra, por primera vez, a un tiburón diamante (Isurus oxyrinchus) en el mar del Perú, un hecho sin precedentes que da información vital sobre la vida marina y diversidad en nuestro país.
El hallazgo se produjo durante una expedición en realizada en la zona de influencia de las cordilleras profundas Grijalva, Alvarado y Sarmiento, ubicadas frente a las costas de Tumbes, Piura y Lambayeque.
En ella usaron por primera vez en el Perú, el método BRUVS, y captaron impresionantes imágenes en video de la diversidad en la superficie de estas cordilleras. Estas majestuosas formaciones geológicas son tres cadenas de montes submarinos con una extensión de 150 kilómetros, ubicadas a 35 millas de la costa peruana del norte.
Los investigadores determinaron zonas potencialmente importantes para la conservación de ecosistemas de aguas profundas, a través de la recopilación de muestras de especies pelágicas —aquellas que viven en la superficie — y el zooplancton, evaluados bajo el sistema del ADN ambiental incluyendo un análisis detallado de la batimetría y características geológicas del fondo marino.
Estos resultados les permitirá tener indicios sobre los seres que viven en las profundidades y su conectividad con la superficie.
“No existe en el mar peruano un lugar con una geografía submarina más extraordinaria que la que encontramos en las cordilleras profundas del norte del Perú. Esta área potencialmente debe tener una biodiversidad única y abrumadora, puesto que la diversidad de hábitats la favorece. Acá tenemos tres cordilleras de más de 150 kilómetros cada una y con cúspides que sobrepasan los 2000 metros de profundidad, además de grandes pendientes y numerosos volcanes submarinos”, afirma Yuri Hooker, líder de la expedición.
Durante las salidas, el grupo usó el método BRUVS (Baited Remote Underwater Video Stations) para analizar y registrar especies y ecosistemas en este sector.
Este método, aplicado por primera vez en el Perú, consiste en sumergir una estructura metálica que tiene anclada una cámara de video y un brazo con una red o bolsa llena de carnada que, al posicionarse, atrae a diversas especies lo que permite registrar especies pelágicas como tiburones, rayas o grandes peces que suelen evitar el contacto humano. La investigación es impulsada por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA).