
Estudio confirma acelerado retroceso de glaciar y QuelccayaEl Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem), presentó los resultados de siete años de investigaciones en el glaciar Quelccaya, el mismo que revela el preocupante estado en el que se encuentra el enorme macizo peruano.
Las información es recopilada bajo el título “Quelccaya: Un laboratorio natural para la ciencia y la humanidad”, y representan una enorme contribución científica sobre el segundo glaciar tropical más extenso del mundo.
Esta información in situ se complementa con el análisis de más de 70 publicaciones científicas producidas por diversas instituciones nacionales e internacionales a lo largo de cinco décadas.
El presidente ejecutivo del Inaigem, Hernando Tavera, destacó el valor estratégico de las investigaciones "El Quelccaya no es solo hielo; es historia climática, cultura andina, seguridad hídrica y una biodiversidad única. Como la única institución del Estado peruano dedicada específicamente a la investigación de glaciares y ecosistemas de montaña”, señaló el especialista.
Agregó que el Inaigem tiene el deber de poner esta ciencia rigurosa a disposición de la sociedad. Documentar la transformación de este glaciar es una urgencia para el país y una herramienta fundamental para la toma de decisiones frente al cambio climático".
Entre los hallazgos más destacados, se muestra con imágenes satelitales que el glaciar ha perdido el 58 % de su superficie en los últimos 40 años, reduciéndose de 100 a 42 kilómetros cuadrados. La tasa de retroceso se ha acelerado un 50 % en la última década, lo que lo convierte en uno de los indicadores más evidentes del cambio climático en los Andes tropicales.
Asimismo, la investigación presenta por primera vez una estimación in situ del volumen de agua almacenada en el casquete: 2 mil 430 millones de metros cúbicos, una reserva que equivale a cien años de consumo hídrico de la ciudad del Cusco. Esta agua dulce es vital, ya que alimenta a las cuencas del Vilcanota-Urubamba y del Inambari, sustentando la vida en los departamentos de Cusco y Puno.
Más allá de la dinámica glaciar, el documento resalta el valor biológico del entorno, que alberga 56 especies vegetales y 76 especies de aves. Entre ellas destaca el fringilo glaciar, reconocida hoy como la única especie de ave en el mundo con evidencia científica de anidación en glaciares tropicales. Además, releva el rol de los ecosistemas interconectados, como los bofedales, que actúan como grandes reservas de carbono e infraestructura natural de regulación hídrica.