
“El Perú debe asumir su responsabilidad y su potencial como país amazónico”Este 30 de marzo se realizará el Foro Presidencial Virtual de Propuestas para la Amazonía Peruana, evento que será difundido a través de medios de comunicación, plataformas digitales y redes sociales a nivel nacional, con el objetivo que los ciudadanos, desde cualquier rincón del país, puedan conocer si los candidatos presidenciales cuentan con propuestas viables para la protección y desarrollo de la Amazonía peruana y, por consiguiente, para el crecimiento del Perú.
En diálogo con República Sostenible, Samuel Dyer Ampudia, de Pro Amazonía, hace un acercamiento a la situación de nuestro enorme espacio verde, y los problemas más graves que afronta, y que deben ser atendidos prioritariamente por el ganador de las próximas Elecciones Generales 2026.
¿Cuál es la situación de la Amazonía peruana, en el contexto de la próximas Elecciones Generales 2026?
La Amazonía peruana sigue siendo una región históricamente relegada y dejada de lado en las discusiones electores. Lo paradójico es que se trata del 62% del territorio nacional, y 15% de la población además de tratarse de una región estratégica no solo por su biodiversidad, sino también por si potencial económico y climático.
La Amazonía peruana alberga el 70% de los recursos hídricos del país y la biodiversidad más grande del mundo, con un enorme potencial para el desarrollo. Según su opinión ¿por qué esta importantísima región ha sido históricamente olvidada por diferentes gobiernos?
La centralización no es un fenómeno nuevo. En el Perú los servicios públicos, las inversiones y la capacidad estatal continúan altamente concentrados en Lima, y en las regiones de la costa, donde incluso aún hay limitaciones. A esto se suma la baja densidad poblacional de la Amazonía, lo que ha llevado a que muchos políticos prioricen otras regiones con fines electorales, en lugar de poner en el centro el desarrollo equitativo de toda la ciudadanía. Esto ha impedido que se aprovechen oportunidades como la economía forestal sostenible, la agroforestería, bioeconomía y el aprovechamiento responsable de sus recursos naturales y servicios ecosistémicos.
¿El desarrollo sostenible de la Amazonía es un tema presente entre las propuestas de los candidatos a la presidencia?
Algunos planes de gobierno incluyen menciones respecto al medio ambiente y el desarrollo sostenible, pero la mayoría de los casos se abordan desde el problema: economías ilegales, narcotráfico, minería informal o tala ilegal, entre otras actividades criminales. Sin embargo, hay otras necesidades de la Amazonía - la conectividad, financiamiento climático, la formalización productiva, seguridad ciudadana y jurídica y la regulación de los mecanismos de bono de carbono – que siguen siendo tratadas superficialmente o no abordadas. Desde el IV Congreso de Emprendedores Amazónicos – CEA emitimos una Declaratoria que recoge esos temas, en el marco de la necesidad del “Tren Ecológico Transamazónico”, así como la formulación inmediata del “Plan Estratégico para el Desarrollo Sostenible e Inclusivo de la Amazonía Peruana con visión al 2055”, entre otros.
¿Qué porcentaje de los planes de gobiernos presidenciales actuales mencionan temas de sostenibilidad, medioambiente, disposición de residuos, protección de la Amazonía, y similares? Históricamente ¿estos temas han sido una preocupación de los candidatos y posteriormente autoridades?
La gran mayoría menciona el medio ambiente de forma genérica (30 de los 36). Cerca de 20 hablan de minería sostenible, agua y saneamiento, energías renovables, aunque sin aterrizarlos a la realidad amazónica. El punto central no son las menciones generales en los planes de gobierno, sino la capacidad real de cumplir con propuestas que impulsen el desarrollo de la región.
¿Cuál es el objetivo del Foro Presidencial Virtual de Propuestas para la Amazonía Peruana?
El objetivo es poner en el centro de la discusión a la Amazonía de nuestro país, y darle herramientas a la ciudadanía amazónica para tomar una decisión de voto informada, y contextualizada.
¿Cuántos candidatos confirmaron su presencia en el evento y, por consiguiente, su interés por el medioambiente y la Amazonía?
Tenemos 8 de los principales candidatos confirmados hasta el momento. Que estos ocho hayan decidido participar desde ya dice mucho sobre la importancia que empiezan a darle al tema y sobre su disposición a priorizar la Amazonía en la agenda pública.
¿Cuán determinante es la discusión de estos temas a puertas de las próximas Elecciones?
Es fundamental y no solo para el Perú, recordemos que la Amazonía también implica Brasil, Colombia y Ecuador, Venezuela y Bolivia colocándonos como actores centrales del desarrollo de la subregión sudamericana. Teniendo en cuenta que Brasil es un actor geopolítico crucial a nivel mundial, desaprovechar esta oportunidad sería un error. El Perú debe asumir su responsabilidad y su potencial como país amazónico.
¿Cuáles son las principales problemáticas a atender en temas ambientales y para proteger a la Amazonía?
Primero, la deforestación. Perdemos más de 200,000 hectáreas de bosque al año. Esto significa carbono liberado, agua perdida, biodiversidad que desaparece para siempre. Nos acercamos a un punto de no retorno.
Segundo, las actividades ilícitas. La minería ilegal, la tala ilegal, el narcotráfico y el crimen organizado no son problemas aislados — están profundamente articulados entre sí. Operan en los mismos territorios, se financian mutuamente y ocupan los espacios donde el Estado está ausente. Mientras el Estado responde de manera fragmentada, ellos actúan como sistema.
Tercero, la falta de ordenamiento territorial y seguridad jurídica. La Amazonía no tiene definidas sus fronteras forestales y agrícolas. Sin títulos de propiedad claros, sin derechos territoriales garantizados para los pueblos indígenas, sin un marco legal que proteja el bosque en pie, la informalidad se convierte en la única alternativa para millones de peruanos.
Cuarto, el incumplimiento sistemático de la Ley 27037, la Ley de Promoción de la Inversión en la Amazonía. Esta ley lleva décadas siendo no solo desatendida sino también reiteradamente limitada por sucesivos gobiernos. El artículo 69° de la Constitución obliga al Estado a promover el desarrollo sostenible de la Amazonía — y ese mandato sigue sin cumplirse.
Y quinto, la ausencia de financiamiento verde. La Amazonía peruana tiene bosques vírgenes cuyo valor estimado supera 1.5 trillones de dólares. Contamos con los mecanismos para monetizar esos servicios ecosistémicos: créditos de carbono, el mecanismo REDD+, créditos de biodiversidad. Pero necesitamos voluntad política para activarlos.
¿Qué rol juega la ciudadanía en estos temas?
El primero es el rol de votante informado. La ciudadanía tiene que exigir propuestas concretas y verificables, no promesas genéricas. Por eso organizamos el Foro del 30 de marzo: para que cualquier peruano, desde cualquier rincón del país, pueda ver y escuchar directamente a los candidatos presidenciales hablar sobre nuestra Amazonía con compromisos específicos. Un ciudadano que conoce las propuestas es un ciudadano que puede pedir cuentas.
El segundo es el rol de actor económico. El 95% de los emprendimientos en la Amazonía son informales. Cuando un ciudadano amazónico decide formalizar su negocio, cuando un consumidor elige productos con certificación sostenible, cuando un empresario decide invertir con criterios ESG, está contribuyendo a construir la economía amazónica que queremos. Las Declaratorias de Iquitos, Tarapoto y Tingo María no la firmaron solo gobernadores, alcaldes e instituciones privadas — la firmó la sociedad civil organizada, gremios de pequeños y medianos emprendedores y líderes comunitarios y nativos. Todos unidos y conscientes de que juntos somos protagonistas de la solución.
El Grupo Pro Amazonía existe precisamente para articular esos roles. Promovemos la unión de empresas, comunidades, gobiernos regionales, la academia, organizaciones indígenas y otros actores en torno a una visión común: el desarrollo sostenible, inclusivo e integral de la Amazonía peruana con visión al 2055.