Autoridades decomisaron 2 mil aletas de tiburón.Autoridades incautaron 2,000 aletas de tiburón y dos sacos de pepino de mar en local informal del distrito de Salaverry.
Agentes de la Policía y la Fiscalía clausuraron una planta clandestina en Trujillo donde se acopiaba y procesaba recursos hidrobiológicos, en el asentamiento humano Aurora Díaz II Etapa, en el distrito de Salaverry, en Trujillo.
que involucró a agentes de la Comisaría PNP Salaverry, Ministerio Público, se logró incautar 2.000 aletas de tiburón en proceso de clasificación, dos sacos de pepino de mar; además de maquinaria especializada y un camión presuntamente destinado para el transporte ilegal.
Los productos, sin documentación legal, poseen un alto valor en el mercado internacional, alcanzando precios de hasta US$500 por kilo de aleta de tiburón y US$1.000 por kilo de pepino de mar seco, configurando presuntos delitos contra el medio ambiente.
En tanto, se logró rescatar a dos canes con signos de desnutrición y deshidratación, lo que evidencia las pésimas condiciones en las que eran criados en el lugar.
Este operativo refleja el compromiso firme y articulado de la Policía Nacional y las instituciones competentes en la defensa de la fauna, la protección del ecosistema y la lucha frontal contra el comercio ilegal de especies.
La Policía Nacional desarticuló, en noviembre del 2025, a la organización criminal denominada “Los Aleteros”, dedicada presuntamente al tráfico ilegal de especies acuáticas.
La intervención se realizó en el Callao. Los agentes de Protección del Medio Ambiente decomisaron más de seis toneladas de aletas de tiburón, almacenadas en un depósito clandestino. El producto, que tenía un valor de más de ocho millones de dólares, iba a ser enviado hacia el mercado asiático.
El cargamento corresponde a diversas especies prohibidas de pesca, incluyendo ejemplares protegidos por convenios internacionales de conservación marina.
La organización acopiaba y comercializaba las aletas de tiburón de manera oculta, en coordinación con intermediarios que falsificaban documentación pesquera para simular exportaciones legales, señaló en aquel entonces el general Manuel Lozada, jefe de la División de Investigación Criminal de la PNP,
Las investigaciones apuntan a que “Los Aleteros” mantenían vínculos con empresas fachada y contactos en puertos internacionales, con el fin de traficar aletas de tiburón hacia China y Hong Kong, donde son utilizadas para la elaboración de sopas y tónicos afrodisíacos de alto valor comercial.
Durante la intervención fueron detenidos tres presuntos integrantes de la red, quienes serán investigados por los delitos de tráfico ilegal de especies protegidas y crimen organizado.
El tráfico de aletas de tiburón es uno de los negocios ilícitos más lucrativos del mercado negro marítimo. Cada kilogramo puede alcanzar valores superiores a los US$1.300 en destinos asiáticos. En este caso, el decomiso representa más de 15 millones de dólares en pérdidas para la organización, según estimaciones de fuentes ambientales.
Solo entre enero y febrero de 2024, el Ministerio de la Producción (PRODUCE) realizó más de 15.930 inspecciones a nivel nacional, decomisando más de 143 toneladas de recursos hidrobiológicos, incluyendo especies como tiburón martillo, caballa, bonito, pota, jurel, suco y camarón de río.
En 2023, PRODUCE decomisó más de 1.100 toneladas de recursos hidrobiológicos extraídos ilegalmente, principalmente en regiones como Tumbes, Tacna, Piura, Moquegua, Loreto, Lima, Lambayeque, La Libertad, Arequipa e Ica.
Además, en agosto de 2025, la Marina de Guerra del Perú reforzó el control sobre el tráfico ilegal de recursos hidrobiológicos. Durante acciones de Policía Marítima, personal de la Capitanía de Puerto del Callao intervino una embarcación pesquera que transportaba aproximadamente 75 mallas de conchas de abanico sin contar con el certificado de procedencia correspondiente. Tras la intervención, la nave fue conducida hacia las inmediaciones del muelle Grau del Callao para las diligencias de ley.
El Decreto Supremo N.º 005-2019-PRODUCE prohíbe la captura, procesamiento o comercialización de especies como el tiburón martillo, el tiburón zorro y el tiburón mako, consideradas vulnerables o en peligro de extinción.
Asimismo, el Código Penal Peruano sanciona con penas de hasta siete años de prisión a quienes trafiquen con especies protegidas o las exporten sin autorización del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR).
El Perú ha ratificado acuerdos globales para la protección de estas especies, como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS).