Nuevas generaciones buscan soluciones para el cambio climático.Documento diseñado por jóvenes de 20 países plantea reformar la financiación climática con criterios de equidad.
Una declaración conjunta con medidas concretas para acelerar la transición energética es lo que ha presentado una coalición de jóvenes de más de 20 países del mundo, a pocos días del inicio de la Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, que tendrá lugar entre el 24 y 29 de abril en Santa Marta, Colombia.
El objetivo de esta declaración es llegar a esta cumbre internacional no solo con una voz representativa, sino con una hoja de ruta clara para incidir en las decisiones sobre el futuro energético global, informó la organización Life of Pachamama en un comunicado.
El documento plantea reformar la financiación climática con criterios de equidad, fijar cronogramas definitivos, llevar a cabo inversiones en innovación tecnológica para garantizar el acceso energético y poner en marcha estrategias de reconversión laboral.
Además, pone sobre la mesa la eliminación progresiva de los subsidios a los combustibles fósiles, la regulación del sobreconsumo y los mayores estándares de transparencia en la toma de decisiones.
«Esta declaratoria demuestra que las juventudes no solo estamos exigiendo cambios, estamos construyendo soluciones. Al trabajar entre el Norte y el Sur Global reconocemos responsabilidades diferenciadas, pero también encontramos caminos comunes para transformar el futuro energético», ha afirmado el activista e investigador en transición energética Sebastián Herrán.
Según los firmantes de la iniciativa, que ha estado liderada por Life of Pachamama y la representación juvenil de Naciones Unidas en los Países Bajos, la transición energética no puede limitarse a sustituir fuentes, sino que requiere de una transformación estructural.
Por ello, proponen soluciones ante la dependencia económica de los combustibles fósiles, las inconsistencias entre compromisos climáticos y niveles reales de producción y las limitaciones de la gobernanza internacional frente a la magnitud del desafío.
El documento también pone sobre la mesa la brecha entre los compromisos internacionales y la producción real de combustibles fósiles, aún por encima de los niveles compatibles con limitar el calentamiento a 1,5 grados, y busca «cerrar la distancia entre lo que se promete y lo que realmente se implementa».
Además, recoge experiencias de jóvenes de distintos territorios, desde proyectos de energías renovables en Bangladesh y Uganda, hasta iniciativas de agroecología en Colombia y mecanismos de participación juvenil en Europa.
Como se sabe, los representantes de más de 50 países se reunirán en Santa Marta para debatir sobre cómo dejar atrás los combustibles fósiles, responsables del cambio climático.
La Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, que se va a celebrar entre los días 24 y 29 de abril en Colombia, tiene como objetivo poner en marcha «acciones concretas» para que los países las adopten y los dejen atrás, según la viceministra de Ordenamiento Ambiental del Territorio de Colombia, Luz Dary Carmona.
Un espacio que intentará «dinamizar, movilizar, profundizar, ampliar y lograr, además, la necesidad de la transición energética justa» como eje «fundamental para la eliminación de los combustibles fósiles», al tiempo que se construyen nuevos marcos, se aumentan las restricciones y se da voz a los pueblos indígenas, en palabra de Carmona.
La conferencia está organizada por los gobiernos de Colombia y Países Bajos, y contará con la presencia de España, con una delegación encabezada por la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen; además de miembros de la sociedad civil y ecologistas.
Este foro llega, además, en un momento geopolítico y energético complejo, marcado por la guerra de Irán, que ha mostrado que dejar atrás los combustibles fósiles no es solo «un imperativo climático», sino también es necesario para tener una economía más resiliente y para frenar estos conflictos, según destacan organizadores y ecologistas.
«La conferencia está de moda. Es una conferencia que plantea un tema trascendental para el mundo entero en estos momentos. Creo que el contexto geopolítico lo está mostrando: está claro que la economía sigue dependiendo de los combustibles fósiles y estos están marcando muchas actuaciones del mundo actual», ha afirmado Carmona.
Frente al debate de combustibles fósiles sí o no que marcó la COP30 de Brasil, esta cumbre supera estas discusiones y se plantea cómo hacerlo de la manera lo más justa, ordenada y equitativa posible.
En palabras de Carmona, este espacio surge para profundizar en la necesidad «encontrar puntos comunes para acelerar la transición, acciones concretas, habilitadoras y voluntad política de los países para hacerlo», pero también de la sociedad civil, con la celebración de la Asamblea de los Pueblos.
La conferencia internacional se organizará en torno a tres pilares. El primero se centrará en discutir cómo se transforma la dependencia que, en la actualidad, los países tienen de los combustibles fósiles, algo que Carmona considera «clave» ya que plantea «nuevas formas de soberanía energética».
El segundo pilar girará en transformar la oferta y la demanda, y cómo conseguir la planificación del cese de las infraestructuras que existen de forma justa, ordenada y equitativa.
Por último, se debatirá sobre cómo se avanza en la cooperación internacional y el multilateralismo, a través de mecanismos de financiación, transferencia tecnológica y marcos de gobernanza global, con el objetivo de fortalecerlo y fomentar la lucha contra el calentamiento global.