Calor extremo causará estragos en todo el globoFenómeno climático causará estragos desde el próximo trimestre, señaló la Organización Meteorológica Mundial.
Entre los meses de mayo y julio se registrará la probable aparición del Fenómeno de El Niño a nivel global, el mismo que hará predominar temperaturas superiores a la media normal en la superficie terrestre, en casi todo el planeta, anunció la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El jefe de predicción climática de la OMM, Wilfran Moufouma Okia, ha indicado que tras un periodo de condiciones neutras a principios de año, los modelos climáticos ven altas probabilidades de un episodio de El Niño de alcance global.
Algunos expertos han apuntado a que podría ser uno de los más fuertes de la última década y lo han llegado a denominar el «Superniño», aunque la OMM ha puntualizado que no utiliza ese término al no pertenecer a las clasificaciones oficiales.
Moufouma Okia sí ha admitido se prevé un episodio «fuerte» de El Niño.
En el Niño anterior, que influyó en el clima global desde 2023 a 2024, se vivieron los dos años más cálidos de los que se tienen registros, aunque la OMM advierte que las temperaturas medias mundiales no solo están influidas por El Niño o su fenómeno opuesto, La Niña, sino también por el cambio climático causado por el hombre.
La OMM ha aclarado asimismo que no hay indicios de que el cambio climático aumente la frecuencia o intensidad de los episodios de El Niño, aunque «puede amplificar los efectos asociados», incluyendo olas de calor y lluvias torrenciales.
El Niño también va asociado en general a un aumento de las precipitaciones en algunas zonas de América del Sur, Estados Unidos, el Cuerno de África y Asia Central, mientras que suele contribuir a sequías en Australia y el sur de Asia.
En el hemisferio norte, las temperaturas oceánicas más cálidas que lo acompañan «pueden intensificar los huracanes en las zonas central y oriental del Pacífico y al mismo tiempo dificultan la formación de éstos en la cuenca Atlántica».
En 2025 predominó el fenómeno opuesto de La Niña, ligado en general a una bajada de las temperaturas, y que fue debilitándose a finales del año pasado y principios de este.
El Niño suele producirse a intervalos muy variables, que oscilan entre los dos y siete años, y su duración también varía, aunque suele situarse entre los nueve y los 12 meses.
En esta línea, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) se había referido a una elevada probabilidad de que se configure un fenómeno El Niño de alcance global en los próximos meses.
En diálogo con Canal N, voceros de la entidad precisaron que estas proyecciones se sustentan en modelos climáticos, como los elaborados por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas, y subrayó la importancia de evaluar no solo la magnitud del calentamiento, sino también su localización en el Pacífico ecuatorial.
Los especialistas explicaron que la comunidad científica divide el océano Pacífico en distintas zonas para un análisis más detallado. En esa línea, indicó que el denominado Niño global está vinculado al calentamiento del Pacífico Central, mientras que el Niño costero se focaliza en áreas próximas a Sudamérica.
Según se había señalado, se registraba una condición cálida en el mar que podría prolongarse, al menos, hasta diciembre, con una intensidad que alcanzaría niveles moderados.
“La Comunidad Científica ha dividido el Pacífico ecuatorial en algunos cuadrantes para especificar. Para las agencias nacionales, la zona importante de monitoreo es la región del Pacífico Oriental. Sobre esa zona se ha dicho que la condición cálida se va a extender por lo menos hasta diciembre. No se descarta que entre el otoño e invierno puedan llegar a una intensidad moderada del Niño, para el Perú”, dijeron desde Senamhi.
Ávalos indicó que este contexto se traduciría en un incremento de temperaturas en la costa norte y central del país, con valores que podrían ubicarse entre uno y dos grados por encima de lo habitual.
En el caso de Lima, detalló que durante el otoño las temperaturas diurnas podrían elevarse de los usuales 19 o 20 grados a rangos cercanos a 21 o 22 grados. En invierno, añadió, también se observarían registros superiores a los promedios históricos.
“Las consecuencias son que se tenga un otoño e invierno más cálido de lo usual. Toda esa condición del evento cálido hasta diciembre incidiría principalmente en la costa norte y central con temperaturas de 1 o 2 grados por encima de lo normal. Quiere decir que si en Lima lo normal para el otoño durante el día son 19 o 20 grados, se puede llegar a los 21 o 22 grados. En invierno igual”, agregó.