Especialistas de Senasa detectaron cuatro casos en esta región norteña.Brote de influenza fue confirmado por Senasa que detectó cuatro casos en distintos distritos de la región.
En lo que va del año, autoridades del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) han confirmado al menos cuatro brotes aislados de influenza aviar en distintos distritos de la región Lambayeque, lo que encendió las alertas entre productores locales, aunque por ahora se descarta un riesgo mayor para la industria avícola formal.
Lo informó el director ejecutivo del Senasa-Lambayeque, Félix Bobadilla Morales, quien añadió que los casos han sido detectados en zonas como Pomalca, Pucalá, San José y Monsefú, y corresponden al mismo tipo de virus registrado en años anteriores (2019 y 2021).
“Estos brotes están vinculados principalmente a crianzas domésticas o de traspatio, donde las condiciones de bioseguridad suelen ser limitadas”, apuntó.
“Las aves criadas de manera intensiva en espacios reducidos, muchas veces en contacto con aves silvestres, facilitan la propagación del virus”, explicó Bobadilla. A pesar de ello, recalcó que el país mantiene su estatus sanitario libre de influenza aviar en granjas comerciales, lo que reduce el impacto económico a gran escala.
En el caso específico de Motupe, la autoridad descartó la presencia de influenza aviar y precisó que la mortandad registrada en la zona respondió a otro virus: la laringotraqueítis infecciosa, una enfermedad distinta que afecta exclusivamente a aves.
Sin embargo, en el sector de Picsi se confirmó un nuevo caso aislado de influenza aviar, junto con un brote de peste porcina clásica (PPC) en cerdos.
Ante esta situación, el Senasa activó protocolos de emergencia, incluida la declaración de cuarentena, el sacrificio sanitario de animales infectados y en contacto, así como la desinfección de predios.
La autoridad del Senasa manifestó que también se han desplegado acciones de vigilancia epidemiológica en un radio de 10 kilómetros alrededor de los focos detectados, con el objetivo de evitar la propagación hacia otras crianzas.
Pese a la preocupación generada por reportes de mortandad masiva de aves y otros animales en algunas zonas rurales, el especialista insistió en que se trata de eventos aislados y actualmente controlados. “La pérdida de animales ha sido mínima y los brotes no tienen la magnitud de años anteriores”, afirmó.
Finalmente, exhortó a la población a no comercializar animales enfermos y a reportar de inmediato cualquier caso sospechoso al Senasa. “La venta de animales infectados podría propagar la enfermedad. Es fundamental cumplir con las medidas sanitarias”, advirtió.
La autoridad también aclaró que estas enfermedades no representan riesgo para la salud humana, pero sí pueden afectar gravemente la economía de las familias que dependen de la crianza de animales.
La influenza aviar, también conocida como gripe aviar, es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente a las aves y es causada por un virus de la familia Orthomyxoviridae.
Según su subtipo, puede clasificarse como de baja patogenicidad o altamente patógena, y presentar diferentes síntomas en las aves infectadas. El virus de la influenza aviar de baja patogenicidad puede causar una enfermedad leve, que puede pasar desapercibida o presentarse sin síntomas. El virus de la influenza aviar altamente patógeno, principalmente por los subtipos (H5 y H7) del tipo A, causa una enfermedad grave en las aves que puede propagarse rápidamente y producir altas tasas de mortalidad en diferentes especies.
La mayoría de los virus de la influenza que circulan en aves no son zoonóticos. Sin embargo, algunas cepas de la influenza aviar altamente patógena tienen la capacidad de infectar a los seres humanos, lo que representa una amenaza para la salud pública.
La manera más común en que el virus se introduce en un territorio es a través de aves silvestres migratorias. El principal factor de riesgo para la transmisión de aves a humanos es el contacto directo o indirecto con animales infectados o con ambientes y superficies contaminadas por heces. El desplume, la manipulación de cadáveres de aves de corral infectadas y la preparación de aves de corral para el consumo, especialmente en entornos domésticos, también pueden ser factores de riesgo.
Cuando la influenza aviar se transmite al ser humano, los síntomas pueden ir desde una infección leve de las vías respiratorias superiores (fiebre y tos) hasta neumonía grave, síndrome de dificultad respiratoria aguda (dificultad para respirar), shock e incluso la muerte.
En 2023, ante la creciente expansión del virus A(H5N1) en aves y la detección de casos humanos en la Región de las Américas, se realizó una consulta regional de alto nivel organizada por la OPS, que reunió a autoridades nacionales, expertos técnicos y socios internacionales. Como resultado, se identificó la necesidad de una plataforma técnica intersectorial que articulara la respuesta regional bajo un enfoque de Una Salud. Para ello, se creó la Comisión Intersectorial Técnica para la Prevención y el Control de la Influenza Zoonótica en las Américas (CIPCIZA). Ver informe sobre el Grupo de Expertos para la CIPCIZA: Reunión de grupos de trabajo, Vigilancia, Laboratorio y Evaluación de riesgos intersectorial (octubre de 2024).