Casi 9 de 10 empresas fallan al usar IA y pierden dinero: la guía para evitarlo
La inteligencia artificial en empresas avanza, pero su adopción no garantiza mayores ganancias. Antes de invertir, los negocios deben identificar qué necesitan mejorar, organizar sus datos y comprobar si la tecnología ofrece resultados.

La inteligencia artificial (IA) permite agilizar tareas, mejorar la atención al cliente y optimizar recursos. Sin embargo, incorporar estas herramientas no asegura una mayor rentabilidad. Según McKinsey, el 88% de las organizaciones ya utiliza IA en al menos una función, mientras que una encuesta de PwC señala que el 24% de las empresas que la emplean reporta una mayor rentabilidad.
Para Fernando Sotelo, director de Experiencia al Cliente de Zoho para América Latina, uno de los errores es esperar que esta tecnología resuelva por sí sola las dificultades de una organización. «Aún hay empresarios que ven la IA como una ‘varita mágica’ que solucionará los problemas estructurales de su negocio», advierte. Por ello, antes de implementarla, es importante preparar las operaciones y definir qué se espera conseguir.
1. Identifica qué tarea necesita mejorar tu empresa
El primer paso es detectar dónde se pierde tiempo, dinero o eficiencia. Una empresa puede comenzar por actividades como responder cotizaciones, hacer seguimiento a clientes o conciliar facturas. Elegir una necesidad concreta permite establecer objetivos y medir si la herramienta genera mejoras.
2. Ordena los datos y revisa tus procesos
La IA necesita información organizada para ofrecer resultados útiles. Si los datos de ventas, clientes y facturación están dispersos en distintas plataformas, la herramienta podría trabajar con información incompleta.
Antes de automatizar, conviene centralizar los registros, eliminar duplicados y documentar cómo se realiza cada actividad, quién participa y qué dificultades presenta. Así, la tecnología se incorpora sobre procesos que la empresa conoce y puede mejorar.
3. Protege la información y evalúa tus herramientas
Antes de contratar una solución, revisa dónde se almacenan los datos, quién puede acceder a ellos y si el proveedor los utiliza para entrenar modelos de terceros. También evalúa las aplicaciones que ya utiliza el negocio: integrar herramientas compatibles puede facilitar el acceso a la información y evitar gastos innecesarios.
4. Capacita a los trabajadores antes de ampliar el uso de IA
La implementación requiere que el personal comprenda para qué se utilizará la tecnología y cómo cambiará sus tareas. La capacitación ayuda a facilitar su adopción, mientras que la supervisión humana debe mantenerse en las decisiones sensibles.
5. Prueba la tecnología y mide sus resultados
En lugar de automatizar varias áreas al mismo tiempo, comienza con una prueba de uno o dos meses en una actividad específica. Mide las horas ahorradas, el tiempo de respuesta o los errores evitados. Si los indicadores mejoran, extiende la solución a otras áreas; si no, ajusta el proceso o descártala antes de invertir más.
Sotelo destaca que estas herramientas también pueden abrir oportunidades para los negocios pequeños. «La tecnología no debe ser un privilegio de las grandes corporaciones», sostiene. Su aprovechamiento depende de identificar una necesidad real y evaluar los resultados antes de ampliar la inversión.
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