

La selección internacional #100PolarWomen reconoce el trabajo de cuatro especialistas peruanas que contribuyen desde la investigación, la conservación y la diplomacia a comprender y proteger los ecosistemas polares.
Cuando pensamos en la investigación de los polos, solemos imaginar territorios cubiertos de hielo y sometidos a condiciones extremas. Sin embargo, estos espacios también son escenarios de importantes investigaciones científicas. En esta ruta de exploración y conocimiento, la iniciativa internacional #100PolarWomen de Women in Polar Science (WiPS) seleccionó a cuatro especialistas peruanas para integrar su prestigiosa lista anual, reconociendo sus aportes a la investigación polar y a la comprensión de los efectos del cambio climático.
En el campo de la biología marina, Liliana Ayala, investigadora de la Universidad Científica del Sur (UCSUR), se ha convertido en una veterana del continente blanco con siete expediciones antárticas desde 2001. Su trabajo se enfoca en entender cómo responden las colonias de aves y los mamíferos marinos ante la presión de las actividades humanas y las transformaciones de las corrientes en la Península Antártica y el Paso Drake. Para Ayala, este territorio funciona como un laboratorio. Su labor no solo suma valor como especialista designada ante la convención CITES, sino que también aporta directamente a las evaluaciones de conservación en la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
La presencia en los polos no se limita al trabajo de laboratorio o de campo, también se construye desde los foros de decisión. En este frente destaca Mishell Vidal Raurau, quien desde el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Programa Antártico Peruano fortalece la gobernanza y los compromisos de conservación dentro del Sistema del Tratado Antártico, consolidando el estatus del Perú como Parte Consultiva.
En sintonía con la protección del entorno, Katy Damacia Medina Marcos, del Centro de Investigación de Ciencias de la Tierra Ambiental y Tecnología (ESAT) de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (UNASAM), concentra sus esfuerzos en la criósfera. Mediante sensores satelitales y mediciones directas en glaciares, evalúa la disponibilidad del recurso hídrico y previene riesgos geológicos asociados a variaciones térmicas extremas, complementando su aporte con una activa mentoría a nuevos talentos.
El estudio de los suelos permanentemente congelados tiene un puente directo entre los Andes y los polos gracias a Evelyng Peña Chávez, geóloga vinculada al Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y especializada en permafrost y procesos criosféricos. Peña analiza datos ambientales de alta resolución obtenidos en la Isla Rey Jorge, en la Antártida, para estudiar la dinámica térmica del suelo y los factores que influyen en la estabilidad del permafrost. A partir de estos hallazgos, compara sus características con sistemas de alta montaña tropical del Perú, como la capa de hielo Quelccaya.
Esta investigación permite ampliar el conocimiento sobre los ambientes congelados sensibles al clima y comprender los posibles riesgos asociados al deshielo para las comunidades altoandinas.
Las cuatro trayectorias demuestran cómo la mirada multidisciplinaria de las científicas peruanas está abriendo camino en la agenda climática más relevante del mundo.
Sus historias reflejan cómo el talento y el compromiso de las mujeres peruanas pueden trascender fronteras y generar cambios desde distintos campos. Ese mismo espíritu también se encuentra en iniciativas que buscan ampliar las oportunidades educativas para mujeres indígenas y abrirles nuevas puertas hacia su desarrollo profesional.