


Los avatares con IA permiten que instituciones como Harvard e Imperial College implementen versiones digitales de sus docentes, con las que los estudiantes pueden simular reuniones y presentaciones. Estas réplicas utilizan tecnología avanzada para responder consultas en tiempo real.
La inteligencia artificial comienza a transformar la educación universitaria con herramientas como los avatares con IA, que buscan acercar la experiencia del aula a cualquier momento del día. Algunas instituciones ya experimentan con versiones digitales de sus docentes, una propuesta que combina nuevas oportunidades de aprendizaje con desafíos sobre la confianza, la evaluación y el control de la identidad.
Desde abril de 2026, Harvard Business School desarrolla HBS Foundry, un programa virtual de ocho semanas dirigido a emprendedores y estudiantes de posgrado y doctorado. Por 699 dólares, los participantes pueden practicar presentaciones para inversores, llamadas de ventas y reuniones directivas con réplicas digitales de siete profesores, informó The New York Times.
Los avatares utilizan tecnología de HeyGen y se alimentan de materiales y criterios de los docentes para simular conversaciones y ofrecer respuestas inmediatas. Katharina Rings, directora del programa, señaló que reconocer a un profesor real detrás de la herramienta puede generar mayor confianza.
Las encuestas internas indican que algunos usuarios se sienten mejor preparados para reuniones laborales. Sin embargo, Harvard todavía no cuenta con estudios a largo plazo que demuestren si esta modalidad mejora el aprendizaje frente a otras formas de enseñanza.
En Londres, Imperial Business School presentó una iniciativa similar en enero de 2024. El profesor David Shrier creó Davatar, una réplica digital que responde consultas de los alumnos de su asignatura AI Ventures a cualquier hora.
El sistema fue entrenado con más de 500.000 palabras extraídas de los escritos y materiales del académico. Shrier contó que la matrícula de su curso pasó de 78 a cerca de 200 estudiantes, aunque este aumento no demuestra por sí solo que el avatar haya mejorado la formación.
Su decisión también estuvo relacionada con una disputa por el uso de videos suyos para promocionar un curso en una institución donde ya no trabajaba. Por ello, buscó mantener mayor control sobre su imagen y sus contenidos.
Uno de los riesgos es que las réplicas ofrezcan información incorrecta, desactualizada o contraria a las ideas de sus creadores. Algunos docentes revisan y actualizan sus avatares para reducir estos problemas.
También preocupa el control de la identidad digital. Un informe de 2025 de la Asociación Estadounidense de Profesores Universitarios, basado en una encuesta a 500 docentes, reveló que el 71% consideraba que la incorporación de inteligencia artificial estaba impulsada principalmente por administradores, con poca participación del profesorado.
En la Unión Europea, desde agosto de 2026, las normas exigen informar a los usuarios cuando interactúan con sistemas de inteligencia artificial e identificar contenidos que imitan a personas reales. En Estados Unidos, California y Tennessee también aprobaron regulaciones sobre estas tecnologías.
Aunque los avatares digitales todavía plantean dudas sobre su eficacia y supervisión, la inteligencia artificial también abre nuevas posibilidades de aprendizaje. Para quienes buscan desarrollar conocimientos en este campo, existen alternativas como una academia de IA que ofrece formación gratuita durante un año y no exige exámenes de admisión.