


El inicio del año escolar representa un desafío financiero para muchas familias peruanas. Con la compra de útiles, uniformes y libros, el gasto puede alcanzar cifras significativas. Sin embargo, con una adecuada planificación, es posible mitigar el impacto en las finanzas familiares.
Según el Ministerio de la Producción, el gasto básico en útiles escolares oscila entre S/250 y S/350, pero al incluir uniformes y libros, el costo por estudiante puede llegar hasta S/1.200. Este panorama resalta la necesidad de reorganizar el presupuesto familiar para mantener la estabilidad financiera durante el año.
Andrés Uribe, Director Negocio Vida, Ahorro e Inversión de Mapfre Perú, afirma: “La temporada de regreso a clases puede representar una carga económica significativa para las familias, pero con una adecuada planificación y organización, es posible reducir el impacto en el presupuesto familiar.”
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Después de realizar los gastos escolares, es fundamental hacer un balance general del presupuesto familiar. Revisa cuánto se ha gastado en la canasta escolar y ajusta otras partidas para compensar esos gastos. Esta revisión te permitirá tener una visión clara de tus finanzas y tomar decisiones informadas.
Evalúa qué gastos son más urgentes y cuáles pueden postergarse. Si aún necesitas útiles, considera reutilizar los que puedas o comprar al por mayor con otros padres para reducir costos. Además, es recomendable establecer un programa para comenzar a pagar deudas, priorizando aquellas con tasas de interés más altas.
A lo largo del año, es conveniente ahorrar una pequeña cantidad de dinero para los gastos escolares del siguiente año. De esta manera, evitarás que se conviertan en una carga financiera. Guarda los útiles en buen estado al final del año y, si deseas proyectarte a futuro, considera herramientas financieras como un Fondo Universitario para asegurar la educación superior de tus hijos.
Modificar algunos hábitos de consumo puede ser clave para equilibrar tu presupuesto familiar. Reducir el gasto en ocio o en compras no necesarias te permitirá volver progresivamente a la distribución 50-20-30: 50% para necesidades, 30% para ocio y 20% para ahorro o pago de deudas.
“Realizar ajustes en los gastos es esencial para evitar caer en el desorden financiero. Desde Mapfre impulsamos una cultura de ahorro con herramientas financieras como los seguros que permiten prevenir y ahorrar”, concluye el experto de Mapfre.
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