¿Estudiar más horas significa aprender más? La ciencia revela por qué una pausa puede hacer la diferencia.
¿Estudiar más horas significa aprender más? La ciencia revela por qué una pausa puede hacer la diferencia.

Estudiar sin descanso podría estar saboteando tu aprendizaje, según la ciencia

Karla Morales -

Cuando se acerca un examen, una exposición o una presentación importante, muchas personas optan por estudiar durante horas sin detenerse, esperando mejores resultados. Sin embargo, diversas investigaciones muestran que estudiar sin descanso podría no ser la forma más eficiente de aprender, ya que el cerebro necesita pausas para procesar y consolidar la información.

Uno de los estudios más recientes sobre este tema, publicado en 2021 por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, encontró que durante breves periodos de descanso el cerebro repasa internamente lo que acaba de aprender a una velocidad hasta 50 veces mayor que durante la práctica. Este mecanismo ayudaría a reforzar la memoria y a convertir los conocimientos recientes en recuerdos más duraderos.

¿Te sientes culpable por descansar mientras estudias? La ciencia dice que podría ayudarte a aprender mejor.

¿Qué ocurre en el cerebro cuando haces una pausa al estudiar?

Aunque parezca que el aprendizaje se detiene cuando dejas los apuntes o el instrumento por unos minutos, el cerebro continúa trabajando. Leonardo Claudino, coautor del estudio, explica que durante esos breves descansos el cerebro realiza una especie de repetición acelerada de la información o de los movimientos que acaba de aprender. Esta práctica mental fortalece las conexiones entre las neuronas involucradas en la nueva habilidad y favorece que el aprendizaje se consolide.

Según los investigadores, este proceso también ayuda a trasladar los recuerdos desde el hipocampo, donde se almacenan de forma temporal, hacia la neocorteza, región del cerebro donde permanecen los recuerdos de largo plazo. Además, este mecanismo no ocurre únicamente al estudiar para un examen: también puede activarse mientras una persona aprende una coreografía, practica un deporte, ensaya una pieza musical o desarrolla cualquier otra habilidad nueva.

Estudio revela por qué descansar mejora el aprendizaje

Para comprobar qué sucedía durante los descansos, los investigadores analizaron la actividad cerebral de 33 voluntarios mientras aprendían a escribir una secuencia de números utilizando únicamente la mano izquierda.

Durante el experimento, los participantes alternaban periodos de práctica y descanso:

  • Practicaban durante 10 segundos.
  • Descansaban otros 10 segundos.
  • Repetían este ciclo 30 veces.

Con ayuda de una técnica llamada magnetoencefalografía, los científicos observaron que, mientras descansaban, el cerebro reproducía internamente la secuencia recién aprendida a gran velocidad. Ese hallazgo permitió comprobar que las pausas no representan un tiempo "perdido", sino un momento en el que el cerebro continúa fortaleciendo el aprendizaje.

Alternar periodos de estudio y descanso podría mejorar la forma en que aprendes, según la ciencia.

¿Cómo hacer pausas estratégicas para aprender de forma más eficiente?

Aunque todavía no existe una duración ideal de descanso para todas las personas y actividades, el estudio encontró un patrón: los participantes obtenían mejores resultados cuando el tiempo de práctica y el de descanso era similar. En el experimento, ambos periodos duraban 10 segundos. Aun así, los investigadores aclaran que estos resultados provienen de pruebas realizadas en condiciones de laboratorio, por lo que todavía se necesitan más estudios para determinar cuál es la mejor estrategia en la vida cotidiana.

Más allá de cuánto dura una pausa, también importa cómo se aprovecha. La psicóloga cognitiva Barbara Oakley, autora del libro 'Aprender a aprender', explica que el cerebro alterna entre un modo enfocado, cuando está concentrado en una tarea, y un modo difuso, que aparece cuando la mente se relaja. Ese cambio de estado permite que el cerebro continúe procesando la información en segundo plano y contribuya a consolidar lo aprendido. Por ello, durante un descanso puede ser más útil levantarse a caminar, estirarse, tomar agua o simplemente despejar la mente, en lugar de empezar otra actividad que también requiera concentración, como estudiar otro tema o practicar una habilidad diferente.

La evidencia científica sigue mostrando que aprender no depende únicamente de la cantidad de horas de estudio, sino también de cómo funciona el cerebro. Comprender procesos como la memoria, la concentración y los hábitos de aprendizaje puede ayudar a desarrollar estrategias más efectivas tanto en la escuela como en la universidad y en el ámbito laboral.

Contenido de interés

Ver más