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Colocan segundo trasmisor satelital en un cóndor andinoColocan segundo trasmisor satelital en un cóndor andino

Colocan segundo trasmisor satelital en un cóndor andino

Acción se realizó en Ayacucho y permitirá fortalecer el monitoreo y la protección de una de las especies más emblemáticas de los andes.

Un segundo transmisor satelital fue colocado en un ejemplar de cóndor andino, en el distrito de Santa Lucía, provincia de Lucanas, al sur de la región Ayacucho, en una acción que permitirá fortalecer el monitoreo y la protección de una de las especies más emblemáticas de los andes.

El ave intervenida es un pichón bautizado por la comunidad como “Uchuy”, que se encuentra próximo a realizar sus primeros vuelos. Con la colocación de un transmisor GPS y una banda alar de identificación con el número 14, se convierte en el segundo cóndor monitoreado en la región, sumándose al ya conocido “Encanto Querobambino”.

¿Qué buscan los especialistas con los transmisores?

Gracias a este dispositivo, los especialistas podrán obtener información detallada sobre sus rutas de desplazamiento, el uso de su hábitat, su ecología espacial y las amenazas que enfrenta en estado silvestre. Estos datos serán clave a fin de diseñar estrategias de conservación más efectivas y asegurar la protección de los corredores biológicos que la especie necesita para sobrevivir.

El trabajo fue posible mediante una articulación interinstitucional que involucró a la Fundación Cóndor Andino Perú, la Fundación Cóndor Andino Ecuador, el Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa y la Gerencia Regional de Recursos Naturales del Gobierno Regional de Ayacucho.

Situación del cóndor andino en Perú

En el Perú, el cóndor andino está categorizado como especie en peligro. Según el I Censo Nacional de 2022, su población mínima estimada alcanza apenas los 301 individuos, lo que evidencia la urgencia de fortalecer acciones para su preservación.

El gerente regional de Recursos Naturales, William Ayala Hinostroza, señaló que continuarán impulsando iniciativas que contribuyan a la conservación del cóndor andino, destacando que proteger esta especie no solo implica salvaguardar la biodiversidad, sino también preservar un valioso patrimonio natural y cultural de los andes.

La instalación del transmisor satelital en el ejemplar de cóndor andino se efectuó en el distrito de Santa Lucía, provincia de Lucanas. Los datos generados serán fundamentales para diseñar estrategias de conservación más efectivas y proteger los corredores biológicos que esta especie necesita para sobrevivir.

Especialistas liberan a cóndor andino

Cabe recordar que anteriormente, un ejemplar de cóndor andino, que fue hallado con posibles signos de envenenamiento, fue liberado con éxito en su hábitat natural en la provincia de Sucre, región Ayacucho, tras recibir atención especializada.

El ave fue encontrada, el pasado 30 de enero, en el barrio de Santo Domingo de Guzmán, en el distrito de Querobamba, provincia de Sucre, dentro de la vivienda de un profesor. Los vecinos alertaron a las autoridades tras notar que el ave no podía alzar vuelo y se encontraba cerca de una vaca, lo que generó sospechas de envenenamiento.

Luego del trabajo coordinado de las instituciones involucradas, el ejemplar fue estabilizado, rehabilitado y equipado con un rastreador GPS, tecnología que permitirá monitorear sus desplazamientos, conocer más sobre su comportamiento y contribuir con información científica para la protección de su especie.

“Seguimos trabajando por la protección de nuestra fauna silvestre y el equilibrio de los ecosistemas”, señalaron representantes del equipo que lideró la liberación.

El ave más grande del mundo

El cóndor andino (Vultur gryphus), también conocido como cóndor de los Andes o simplemente cóndor, habita en la cordillera de los Andes y las costas adyacentes del océano Pacífico en el oeste de América del Sur.

Es el ave voladora más grande del mundo por la medida combinada de peso (15 kg) y envergadura máxima (3,3 m). Generalmente se le considera el ave rapaz más grande del globo. Tiene plumaje negro con un collar de plumas blancas que rodea la base del cuello y, especialmente en el macho, grandes manchas blancas en las alas.

La cabeza y el cuello casi no tienen plumas y son de un color rojo apagado, que puede enrojecerse y, por lo tanto, cambiar de color en respuesta al estado emocional del ave. El macho tiene una barba en el cuello y una gran cresta o carúncula de color rojo oscuro en la coronilla. La hembra es más pequeña que el macho, una excepción a la regla entre las aves de presa.

Es principalmente un ave carroñera que prefiere cadáveres grandes, como los de ciervo o ganado. Alcanza la madurez sexual a los cinco o seis años de edad y anida en elevaciones de entre los 3000 y los 5000 m s. n. m., generalmente en formaciones rocosas inaccesibles.