


La ingeniería de túneles en Perú continúa incorporando nuevas tecnologías con los trabajos de construcción del Metro de Lima y Callao. La tuneladora Micaela logró avanzar por debajo del cauce del río Rímac, uno de los sectores más complejos del proyecto debido a las condiciones del terreno y a la necesidad de garantizar la estabilidad de la infraestructura existente en la ciudad.
Este avance demuestra la capacidad del país para desarrollar obras subterráneas de gran escala mediante métodos constructivos modernos, con sistemas de excavación mecanizada, monitoreo geotécnico constante y procesos de alta precisión que permiten trabajar a varios metros bajo tierra.
La tuneladora Micaela realiza la excavación entre las estaciones Quilca y Morales Duárez, a una profundidad aproximada de 20 metros. Hasta ahora, la máquina ha construido cerca de 570 metros de túnel, de los cuales alrededor de 75 metros corresponden al tramo ubicado directamente debajo del río Rímac.
El cruce del río representa uno de los principales desafíos técnicos de la obra, ya que requiere un control permanente de las condiciones del suelo, el comportamiento del terreno y las posibles deformaciones que puedan generarse durante la excavación. Para garantizar la seguridad del proceso, los especialistas realizan un seguimiento continuo de las variables geotécnicas, lo que permite que la construcción avance sin afectar las estructuras ubicadas en la superficie.
La máquina utilizada en este proyecto es una Tunnel Boring Machine (TBM), conocida como tuneladora, un equipo especializado para excavar túneles de gran diámetro en zonas urbanas. La tecnología TBM permite que la perforación y la instalación del revestimiento definitivo ocurran de manera simultánea. Mientras la tuneladora avanza, coloca anillos prefabricados de concreto que forman la estructura permanente del túnel.
En el tramo ejecutado bajo el río Rímac ya se instalaron 330 anillos, equivalentes a 2.310 dovelas de concreto. Este sistema reduce las vibraciones, limita las afectaciones al tránsito y disminuye el impacto sobre las edificaciones cercanas, factores clave para desarrollar infraestructura ferroviaria en una ciudad con alta densidad urbana.
La Línea 4 del Metro de Lima y Callao es un proyecto de transporte que busca conectar zonas estratégicas de Lima Metropolitana y el Callao, incluida la conexión con el nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Para su construcción se aplican tecnologías como la excavación mecanizada con tuneladoras, el monitoreo del terreno en tiempo real y sistemas constructivos de alta precisión, que permiten desarrollar túneles subterráneos en zonas urbanas sin afectar significativamente la superficie.
La ejecución de esta línea se realizará por etapas. La primera corresponde al Ramal Faucett, un tramo que conectará la avenida Gambetta con la Línea 2 del Metro de Lima y cuya culminación está prevista para el año 2030. Posteriormente, se desarrollará la ruta troncal completa de la Línea cuatro, cuyo funcionamiento integral se proyecta para el 2035. Con esta infraestructura, el país busca mejorar la movilidad urbana y ampliar su capacidad para ejecutar grandes obras subterráneas.
El paso de la tuneladora Micaela bajo el río Rímac refleja la evolución de la construcción de infraestructura en el país. La aplicación de tecnología TBM, sistemas de revestimiento automatizado y monitoreo permanente permite ejecutar obras con mayores estándares de seguridad y eficiencia. Este tipo de proyectos abre nuevas oportunidades para desarrollar infraestructura subterránea en el Perú y enfrentar desafíos constructivos en zonas urbanas con condiciones geológicas complejas.
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