Empleo en Perú mejora, pero encontrar trabajo sigue siendo difícil

Empleo en Perú mejora, pero encontrar trabajo sigue siendo difícil

Redacción Apunte Educativo -

Aunque el mercado de trabajo en Perú evidencia avances, su competitividad sigue siendo limitada. De acuerdo con el Índice de Competitividad Laboral (ICL) 2025 de ComexPerú, la nación obtuvo una calificación de 54,2 (11 de 20), situándose en un nivel apenas aceptable.

Pese a que 18 de los 24 departamentos mostraron mejoras, el crecimiento es desigual: la calidad del empleo ha subido, pero la creación de nuevas vacantes para quienes intentan emplearse continúa rezagada.

Daniel Najarro, economista sénior de ComexPerú, señaló que la cifra es inesperada, aunque la tendencia es lógica, pues refleja una demanda laboral insatisfecha que comienza a movilizarse.

Más puestos disponibles, pero menos facilidad para conseguirlos

El reporte destaca que la expansión del empleo carece de inclusión. A pesar de la creación de más de 250.000 plazas en el último año, gran parte de la ciudadanía aún enfrenta barreras para acceder a ellas.

En el pilar de acceso al mercado, el promedio nacional retrocedió de 56,5 a 54 puntos frente a 2024, con avances en apenas 8 de los 24 departamentos. Según Najarro, ciertos indicadores parecen positivos solo porque el mercado se ha reducido o cuenta con menos participantes.

Un factor crítico es que 2,2 millones de peruanos —mayormente mujeres en tareas de cuidado— desearían trabajar, pero no buscan empleo. El especialista advirtió que, si este grupo decide incorporarse y no hay suficientes puestos formales, la informalidad o el desempleo podrían dispararse.

Aunque el empleo crece, millones aún enfrentan barreras para acceder a puestos formales, limitando la inclusión laboral. Foto: Envato

La calidad aumenta, pero no alcanza a todos

El componente de calidad del empleo en el ICL presentó progresos significativos en 2025, con mejoras en 21 de los 24 departamentos gracias a salarios más altos, menor subempleo y una caída en la informalidad.

No obstante, estos beneficios no han sido equitativos. Daniel Najarro precisó que el incremento salarial y la formalización favorecieron principalmente a quienes ya estaban empleados, sobre todo a los más próximos a la formalidad.

Como resultado, los sectores más desprotegidos siguen postergados: el 43,5% de la fuerza laboral percibe ingresos inferiores al sueldo mínimo, lo que refleja una brecha entre las leyes y la práctica. Asimismo, aunque la informalidad bajó en el promedio nacional, esta creció en 13 departamentos.

La calidad del empleo mejora, pero los beneficios son desiguales y gran parte de la fuerza laboral sigue postergada. Foto: Envato

Desigualdad regional en aumento

El reporte evidencia que las disparidades laborales entre regiones se han profundizado, con algunas zonas estancadas o en retroceso frente a otras ya consolidadas.

La Libertad alcanzó el primer puesto en competitividad con 72,7 puntos, superando a Ica. No obstante, Najarro aclaró que su liderazgo no es absoluto en todos los rubros: aunque supera a Ica en facilidad para acceder a un puesto, registra mayores niveles de informalidad.

En el extremo opuesto, Puno continúa al final de la lista con apenas 26,1 puntos. Su baja competitividad se debe a salarios reducidos, escasa cobertura de seguridad social y una informalidad crítica.

Las disparidades laborales entre regiones se profundizan, con zonas como La Libertad destacando y otras como Puno rezagadas. Foto: Envato

Seguridad social crece, aunque con limitaciones

Respecto al tercer pilar, que abarca salud y pensiones, hubo mejoras en 20 de los 24 departamentos gracias a la expansión del Seguro Integral de Salud (SIS).

Sin embargo, el ámbito previsional se mantiene como una debilidad crítica: el 57,3% de la fuerza laboral carece de afiliación. La baja calidad de estos servicios también frena la formalización, pues, según Najarro, los empleados no perciben ventajas en ser formales si la atención o las pensiones son deficientes.

Los datos del ICL 2025 revelan que, si bien los indicadores tradicionales avanzan, el mercado laboral peruano no integra a todos los que buscan empleo.

Aunque el país muestra resultados positivos en competitividad laboral, aún falta mucho para lograr una verdadera inclusión.

La salud y las pensiones mejoran, pero la falta de afiliación y la baja calidad de los servicios aún limitan la inclusión laboral. Foto: Envato

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