


La microgestión ha sido objeto de debate en los estudios sobre liderazgo y comportamiento organizacional, principalmente por su ambigüedad funcional. El artículo “The pros and cons of micromanaging: A comprehensive analysis”, publicado en el Journal of Management Research and Analysis (2023), aborda este estilo de gestión desde una perspectiva analítica, evaluando tanto sus aportes como sus limitaciones en distintos contextos laborales.
El estudio define la microgestión como una práctica caracterizada por supervisión estrecha, intervención frecuente en tareas operativas y centralización de decisiones. A partir de esta definición, el análisis identifica condiciones bajo las cuales este enfoque puede generar resultados favorables, así como escenarios en los que se vuelve contraproducente.
Estas ventajas aparecen asociadas, principalmente, a situaciones específicas y de corto plazo, donde el control intensivo responde a necesidades operativas concretas.
El artículo sostiene que, cuando la microgestión se normaliza como práctica permanente, sus costos organizacionales tienden a superar los beneficios iniciales. El control intensivo puede resolver problemas puntuales, pero dificulta la construcción de equipos autónomos y sostenibles en el tiempo.
En este sentido, el aporte del estudio no consiste en rechazar la microgestión de forma absoluta, sino en situarla como una herramienta de alcance limitado, cuyo uso indiscriminado afecta el desempeño global de la organización.
Fuente: Kaitharath, T. J. (2023). The pros and cons of micromanaging: A comprehensive analysis. Journal of Management Research and Analysis, 10(2), 72–73. Disponible en: https://jmra.in/archive/volume/10/issue/2/article/15987/pdf
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