


Chiapas reunirá este 8 y 9 de septiembre a autoridades educativas, especialistas, docentes y estudiantes de distintos países, en el marco del 60.º aniversario del Día Internacional de la Alfabetización.
Al menos 739 millones de personas adultas en el mundo carecen todavía de competencias básicas de lectura y escritura, y dos tercios de ellas son mujeres, según cifras del Instituto de Estadística de la UNESCO (2025). Esa brecha, pese a las mejoras registradas en las últimas décadas, es el punto de partida del encuentro mundial que México albergará los días 8 y 9 de septiembre de 2026.
El Estado mexicano acogerá el evento organizado por la UNESCO junto con el Gobierno de México, en el marco del 60.º aniversario de la proclamación del Día Internacional de la Alfabetización. Bajo el lema “Alfabetización para las personas, el planeta y la prosperidad”, la cita convocará a representantes del sector educativo de diversos países para evaluar los avances logrados y definir políticas orientadas a ampliar el acceso a la alfabetización.
La inauguración correrá a cargo de Khaled El-Enany, director general de la UNESCO, en su primera visita oficial a México. También asistirá Mario Delgado, secretario de Educación Pública, junto a autoridades de ministerios de Educación, especialistas, docentes y estudiantes de distintas regiones. El programa se desarrollará en español, inglés y francés, con transmisión en vivo a través del sitio web de la UNESCO.
Entre 1975 y 2024, la alfabetización adulta mundial pasó de 65% a 88%, mientras que entre los jóvenes subió de 75% a 93%. Sin embargo, el organismo advierte que cuatro de cada diez niños y niñas en países de ingresos bajos y medios aún no alcanzan el nivel mínimo de comprensión lectora. Para reducir estas cifras, la UNESCO impulsa programas a través de sus oficinas regionales, institutos especializados y alianzas como la Alianza Mundial para la Alfabetización, dirigida a los países con las tasas más bajas.
Para la UNESCO, alfabetizarse hoy implica un aprendizaje permanente que va más allá del dominio de la lectura, la escritura y el cálculo: incluye la capacidad de acceder, evaluar y producir contenido en entornos digitales de forma segura. Estas competencias, señala el organismo, son clave para el empleo, el trabajo decente y el emprendimiento, además de fortalecer la respuesta ante la desinformación, el discurso de odio y el extremismo violento.
La brecha en la alfabetización es apenas el primer eslabón de una desigualdad persistente que se arrastra hasta la educación superior. Para comprender cómo la falta de competencias básicas condiciona las oportunidades en las aulas universitarias y perpetúa las brechas socioeconómicas, conoce más en La brecha escolar que llega hasta la universidad. Un reto estructural urgente que exige transformar de raíz el acceso al aprendizaje continuo.