

Aunque cueste creerlo, en pleno 2025, alrededor de 1.8 millones de familias peruanas siguen viviendo en condiciones que no cumplen con lo mínimo para ser consideradas adecuadas. Techos precarios, hacinamiento o falta de servicios básicos siguen siendo parte del día a día para muchos hogares en el país. Según la Encuesta Nacional de Programas Presupuestales 2024, el 79 % de las viviendas presentan problemas serios: desde la calidad de los materiales hasta la falta de espacio o servicios como agua y desagüe. Y lo más preocupante: el 21 % de los hogares ni siquiera tiene una casa propia.
Las zonas rurales no se quedan atrás. De acuerdo con la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar 2024 del INEI, solo el 61.3 % de las familias rurales tiene acceso a una vivienda con servicios higiénicos.
Frente a esta situación, el crowdfunding o financiamiento participativo financiero (FPF) se perfila como una herramienta fresca e innovadora. En pocas palabras, permite que muchas personas, a través de plataformas digitales, inviertan juntas en proyectos de vivienda social. No solo diversifican sus inversiones, sino que además están ayudando a cerrar una de las brechas sociales más urgentes del país.
Crowdfunding: una forma innovadora de apoyar proyectos que cambian vidas.Este modelo regulado por la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) desde 2021 ofrece seguridad y transparencia. ¿Cómo? Los fondos recaudados van directamente a un fideicomiso gestionado por COFIDE, que protege tanto a los inversionistas como a los beneficiarios. No es solo una donación: quienes invierten reciben intereses y recuperan su capital al final del plazo.
Una de las plataformas que está liderando esta transformación en Perú es Inversiones.io, dedicada a canalizar inversiones hacia proyectos de vivienda social. Su objetivo es financiar desarrollos inmobiliarios dentro de dos programas del Estado:
El financiamiento participativo se ha convertido en una alternativa moderna, confiable y con propósito. Una forma distinta de invertir: más humana, más inclusiva, y con impacto directo en la sociedad. Porque cuando invertimos juntos, podemos construir un país con más hogares dignos y oportunidades reales para todos.
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