El Tribunal de Fiscalización Laboral precisó que los documentos presentados deben responder a lo solicitado por el inspector y permitir verificar las decisiones de la empresa.

Cuando la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL) inspecciona a una empresa, esta debe proporcionar la información necesaria para que la autoridad pueda realizar su trabajo. Sin embargo, no basta con entregar reportes o cuadros: los documentos también deben explicar los aspectos específicos que se encuentran bajo revisión.
Este criterio fue desarrollado por la Primera Sala del Tribunal de Fiscalización Laboral (TFL) mediante la Resolución N.° 0919-2026-SUNAFIL/TFL-Primera Sala, que declaró infundado el recurso de revisión presentado por una empresa dentro de un procedimiento sancionador.
El caso involucró a una empresa del sector retail que recibió una multa por dos infracciones muy graves a la labor inspectiva. La autoridad había solicitado información sobre los criterios utilizados para establecer las cuotas de ventas de determinados trabajadores y la política remunerativa vinculada con el pago del concepto denominado «Premio al vendedor».
La empresa cuestionó la sanción y alegó, entre otros argumentos, que no se habían valorado todos los documentos que presentó durante la inspección. Sin embargo, la instancia correspondiente de SUNAFIL confirmó la multa y el caso llegó al Tribunal de Fiscalización Laboral (TFL).
Al revisar el caso, el TFL advirtió que la empresa había entregado reportes, cuadros de metas, hojas de cálculo y resúmenes de remuneraciones. No obstante, estos documentos mostraban principalmente los resultados obtenidos y los montos pagados, sin explicar cómo se habían fijado las cuotas de ventas ni qué reglas determinaban el pago del premio.
El Tribunal consideró que la información entregada no era suficiente para verificar cómo se calculaba ese concepto remunerativo ni para evaluar si se había producido una reducción injustificada de los ingresos de los trabajadores.
Una empresa del sector retail fue multada por no ofrecer explicaciones suficientes sobre sus políticas de ventas y remuneración. Foto: difusión. La resolución remarca que cumplir con una inspección laboral no consiste únicamente en demostrar que se entregaron documentos. La información debe ser adecuada para responder al requerimiento del inspector y permitirle realizar sus funciones.
Si la autoridad solicita conocer cómo se determinan las metas comerciales y los pagos asociados, los documentos deben permitir entender ese procedimiento. Presentar cifras sin explicar los criterios utilizados puede resultar insuficiente para atender lo solicitado.
El caso muestra la importancia de revisar cada requerimiento y comprobar que la documentación entregada responda a los puntos solicitados. La empresa debe poder sustentar sus decisiones con documentos que permitan comprender cómo se aplican sus políticas laborales, en lugar de limitarse a presentar resultados finales.
Para este caso, la Primera Sala del TFL declaró infundado el recurso de revisión porque consideró que la empresa no había proporcionado los elementos necesarios para atender íntegramente los requerimientos de información.
La resolución recuerda así que, durante una inspección laboral, importa tanto entregar la documentación como asegurarse de que esta permita responder las preguntas que la autoridad necesita aclarar.
Cumplir con las disposiciones laborales implica más que entregar documentos durante una inspección. Las empresas también deben respetar las reglas al publicar ofertas de trabajo y seleccionar candidatos. ¿Qué requisitos deben cumplir los avisos de empleo para evitar la discriminación y posibles multas?