


Con el cierre del año escolar, miles de familias se embarcan en el proceso de orientación vocacional, en un contexto laboral que se caracteriza por la automatización y la digitalización. La elección profesional ya no depende únicamente del interés personal, sino de la capacidad de anticipar la evolución de las industrias y los perfiles más demandados.
Patricia Uceda, Directora de las Carreras de Tecnología de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Privada del Norte (UPN), enfatiza la importancia de revisar las tendencias del empleo antes de tomar decisiones. “Las carreras tecnológicas, como Ingeniería de Sistemas o Ciencia de Datos, muestran una alta demanda, ya que son esenciales en la transformación de sectores como banca, salud y comercio”, señala Uceda.
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En este sentido, la falta de información actualizada puede llevar a decisiones desalineadas con las necesidades del mercado. Por ello, es crucial que los estudiantes y sus familias evalúen diversos criterios antes de definir su futuro profesional.
Reconocer habilidades y afinidades reales es el primer paso. Los estudiantes deben identificar si disfrutan resolver problemas, trabajar con lógica o analizar información. Este autoconocimiento es fundamental para elegir una carrera que se alinee con sus intereses y capacidades.
Informarse sobre la demanda laboral futura es otro aspecto clave. Es esencial revisar cómo evolucionan distintos sectores y qué perfiles tecnológicos están siendo más solicitados. La tecnología ha dejado de ser un sector aislado y hoy se encuentra presente en casi todas las actividades productivas.
La disposición al aprendizaje continuo es vital en áreas vinculadas a la tecnología, que requieren actualización frecuente y adaptación permanente. Las competencias como el pensamiento analítico, crítico y una sólida base matemática son altamente valoradas en el mercado laboral actual.
Las profesiones relacionadas con el desarrollo de software, análisis de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad se consolidan como algunas de las más demandadas. Uceda destaca que en sectores como salud, industria y educación, se requieren perfiles capaces de interpretar datos y automatizar procesos.
En un entorno donde las carreras se reconfiguran rápidamente, la orientación vocacional debe ser vista como parte de una planificación a largo plazo. Apostar por información clara y el desarrollo temprano de habilidades será clave para que las nuevas generaciones enfrenten con mayor preparación los cambios del mercado laboral.



