


El sistema educativo peruano se prepara para una transformación significativa en cinco años, enfocándose en mejorar el nivel académico y las condiciones de estudio en las escuelas del país.
La transformación educativa propuesta por el Gobierno no solo busca renovar colegios y ampliar la conectividad, sino también actualizar el currículo, fortalecer la formación docente y mejorar la preparación de los estudiantes para el empleo formal en todo el Perú.
Uno de los problemas más urgentes que busca resolver la propuesta es la precaria situación en la que operan miles de colegios.
Actualmente, apenas el 30% de los centros escolares cuenta con servicios básicos de agua, desagüe y electricidad, mientras que una gran parte se encuentra en zonas de riesgo.
Para revertir este panorama, el plan contempla la construcción de 2000 colegios nuevos y la modernización de otros 3000 durante los siguientes cinco años. Además, se pretende acelerar los proyectos mediante el saneamiento físico-legal de los terrenos.
Asimismo, en plena era digital, gracias a la implementación de internet satelital, se ha trazado la meta de pasar de un 28% de cobertura a conectar al 100% de las instituciones educativas del país hacia mediados de julio del 2027. De esta manera, se busca cerrar la brecha digital y dotar a los alumnos de herramientas modernas de estudio.
Como parte de este cambio educativo, la estrategia apunta a simplificar y actualizar los contenidos escolares, priorizando materias clave como matemáticas, ciencias, inglés y educación cívica. Como medida inmediata, se implementará una hora diaria obligatoria de lectura en todas las escuelas para fomentar el hábito lector, complementado con el retorno de una evaluación para medir el rendimiento real de los estudiantes.
Los maestros también tendrán un rol importante en esta transformación educativa, aunque con vallas más altas. El acceso a la Carrera Pública Magisterial exigirá una nota mínima de 14 en las evaluaciones y contar obligatoriamente con títulos de universidades o institutos pedagógicos licenciados y acreditados. Del mismo modo, se impulsará una capacitación con enfoque formativo y se creará la Escuela Nacional de Directores para potenciar la gestión y el liderazgo dentro de cada institución educativa.
Finalmente, la estrategia conecta de manera directa la etapa escolar con las exigencias del mercado laboral actual. Se fortalecerán los cursos técnicos durante los dos últimos años de secundaria y se modernizarán los Centros de Educación Técnico-Productiva (Cetpro) para que los jóvenes salgan mejor preparados para conseguir un empleo formal. Esto se complementará con la distribución progresiva de kits escolares para los sectores más vulnerables, la entrega masiva de millones de materiales educativos y un sistema de becas focalizado en las necesidades productivas del Perú.
Para garantizar que estas promesas no se queden en el papel, la mandataria aseguró que la propuesta cuenta con el respaldo financiero coordinado junto al Ministerio de Economía y Finanzas, buscando así que la voluntad política se convierta en resultados tangibles para los escolares del país.
El verdadero desafío será que estas medidas lleguen a las aulas y se mantengan en el tiempo, de modo que los cambios en infraestructura, enseñanza y conectividad se traduzcan en mayores oportunidades para los estudiantes.
Dentro de esta apuesta, también se han planteado programas dirigidos a escolares con destacado desempeño académico. Uno de ellos son las Becas COAR, que buscan apoyar su formación y abrirles nuevas posibilidades para continuar sus estudios.



