


Los estudiantes de San Juan de Miraflores apostaron por carreras de San Marcos orientadas a responder desafíos científicos, sociales y ambientales del país.
En San Juan de Miraflores, un grupo de escolares decidió orientar su futuro hacia las carreras de San Marcos vinculadas con la investigación, la tecnología y el desarrollo social. Estos estudiantes de SJM eligieron nuevas especialidades de la UNMSM con impacto científico y ambiental, mostrando cómo desde este distrito limeño pueden surgir proyectos con potencial para transformar el Perú.
Fabricio Quispe Yaranga, de apenas 15 años, consiguió una vacante en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) para estudiar Ciencias de Materiales y Nanotecnología. Su interés por esta especialidad surgió a inicios de año, cuando descubrió las posibilidades que ofrece para desarrollar nuevas tecnologías.
A futuro, el adolescente espera participar en investigaciones que permitan crear productos nacionales con potencial para comercializarse en otros países. Para alcanzar su objetivo, llevó sus clases escolares con jornadas de preparación que se extendían hasta las 8.00 p. m. e incluso continuaba repasando en casa.
Las experiencias personales también influyeron en las decisiones profesionales de otros estudiantes. Paul Huamán Huayanay eligió Ingeniería del Agua y Tecnologías de Tratamiento luego de conocer las dificultades que enfrentan algunas poblaciones para acceder a este recurso. Su propósito es contribuir a que las comunidades con menos recursos tengan un abastecimiento adecuado.
Por otro lado, Mangel Salguero Guillén y Adriano Nina Cóndor optaron por Geofísica, motivados por la prevención de desastres naturales. Mientras Salguero destacó la importancia de estudiar fenómenos como las inundaciones y el fenómeno de El Niño, Nina recordó los huaicos que observó durante su infancia en Arequipa. Su interés es desarrollar herramientas tecnológicas que ayuden a anticipar estos eventos y reducir sus consecuencias.
La directora del Annie's School, Ana Juscamayta Meza, explicó que los resultados fueron producto del trabajo conjunto entre docentes, estudiantes y familias. La jornada comenzaba a las 7.30 a. m. y, después de las clases regulares, los postulantes podían participar en reforzamientos hasta las 8.00 p. m. El colegio también brindaba alimentación y acompañamiento psicológico para orientar la elección profesional.
Hasta la entrevista, la institución registraba 17 ingresantes a San Marcos y esperaba los resultados de otros tres postulantes. De esta manera, sumaba un segundo año consecutivo con resultados destacados en el proceso de admisión.
Más allá de las vacantes obtenidas, estos escolares buscan poner sus conocimientos al servicio de la sociedad. El siguiente reto será adaptarse a la vida universitaria, una etapa en la que las estrategias de enseñanza cumplen un papel importante para fortalecer el aprendizaje y reducir la ansiedad de los estudiantes.