


Las obras de agua potable y desagüe tendrán un nuevo mecanismo para agilizar su evaluación ambiental. El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) aprobó términos de referencia inteligentes que permitirán establecer criterios comunes para revisar los estudios ambientales de estos proyectos y reducir las observaciones que retrasan su tramitación.
La disposición fue oficializada mediante la Resolución Ministerial N.° 405-2026-Vivienda, publicada en el diario oficial El Peruano el 22 de octubre de 2026. La medida busca facilitar el desarrollo de inversiones destinadas a ampliar el acceso de la población a servicios básicos.
Los términos de referencia inteligentes se aplicarán a la elaboración y evaluación de las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA), documentos que permiten identificar los posibles efectos de una obra sobre el entorno y establecer medidas para prevenirlos o reducirlos.
El mecanismo parte de que muchas intervenciones de saneamiento comparten características e impactos ambientales previsibles. Por ello, se utilizarán criterios previamente validados para orientar la preparación y revisión de los estudios.
Con este sistema, la evaluación podrá concentrarse en las particularidades de cada proyecto. Entre los resultados que se buscan están:
La estandarización no elimina las exigencias de protección ambiental. Los proyectos deberán cumplir con las disposiciones del Sistema Nacional de Evaluación del Impacto Ambiental (SEIA), que regula la evaluación de los posibles impactos de las inversiones.
Asimismo, la iniciativa contó con la opinión previa favorable del Ministerio del Ambiente (Minam). La finalidad es hacer más eficientes los procedimientos sin dejar de lado las medidas necesarias para proteger el entorno.
Aunque la norma busca reducir los tiempos de tramitación, no establece un plazo específico para la evaluación de los expedientes ni garantiza que las obras comiencen inmediatamente.
En Lima, el Ministerio de Vivienda también busca impulsar los proyectos de ampliación de agua potable y alcantarillado en la quebrada de Manchay. Para ello, el ministro Mauricio Arnillas se reunió con dirigentes vecinales y evaluó alternativas técnicas para destrabar dos intervenciones pendientes.
Las iniciativas corresponden a distintas etapas y están a cargo de entidades diferentes:
Como parte de los acuerdos, se instalará una mesa de trabajo liderada por el Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (Cofopri) para continuar las coordinaciones sobre ambos proyectos.
Las nuevas pautas ambientales y las gestiones en Manchay corresponden a acciones distintas, pero comparten el objetivo de facilitar el desarrollo de infraestructura de saneamiento. Su avance permitirá conocer cómo se traducen estas medidas en la ejecución de proyectos destinados a mejorar el acceso al agua potable y alcantarillado.
Agilizar las obras de saneamiento es clave para ampliar el acceso al agua potable y al alcantarillado, pero también es necesario garantizar que la infraestructura pueda responder ante eventos climáticos extremos. En ese contexto, el Fenómeno El Niño plantea nuevos desafíos para la construcción en Perú y la continuidad de miles de obras.